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19 DE SEPTIEMBRE DE 1468

Acuerdo de los Toros de Guisando:
Isabel se impone a la Beltraneja


El 19 de septiembre de 1468 Isabel, la futura Reina Católica, es jurada princesa de Castilla en la venta de Toros de Guisando. Días antes había obtenido de su hermanastro Enrique IV el compromiso de la sucesión al trono de Castilla por delante de su hija Juana. Sobre la Beltraneja pesaba la sospecha de la ilegitimidad. Se decía que era fruto de las relaciones de la esposa de Enrique con uno de sus validos, Beltrán de la Cueva (de ahí su apodo), pues el monarca castellano, llamado el Impotente, no podía mantener relaciones normales. Pero si el acuerdo de los Toros de Guisando suponía un reconocimiento implícito de la bastardía de su hija Juana, ¿por qué lo aceptó Enrique?
     Enrique IV fue un mal monarca, débil y manipulable, al que le tocó reinar en una época de insoportables tensiones nobiliarias. El mal hacer de sus validos y el crecimiento de un poder nobiliario libre de autoridad, le llevó a sufrir la llamada «farsa de Ávila» en la que sus oponentes destituyeron de todos los atributos regios a un muñeco que representaba al monarca. Esta nobleza hostil apoyaba la candidatura del hermano del Rey, el infante don Alfonso. Con la muerte de Alfonso en junio de 1468 fue su hermana Isabel quien capitalizó la inercia de este movimiento, convencida de la ilegitimidad de la Beltraneja. Poco pudo oponerse el Rey al acuerdo, presionado por sus propios apoyos para favorecer la paz y viendo a su esposa, la supuesta adúltera, huir de su lado para refugiarse en el castillo de Beltrán.
     El acuerdo de los Toros de Guisando, en definitiva preveía el reconocimiento de Isabel como princesa y heredera con una serie de rentas y señoríos para el sustento de su casa y el reconocimiento de Enrique como Rey legítimo, lo que suponía el fin de las farsas y las guerras. Como Rey, a Enrique le correspondía buscar un esposo para la princesa, cuestión esta que puso en peligro el acuerdo pues Isabel ya tenía en mente a Fernando, enlace que el Rey nunca aceptaría. Este punto, a la postre incumplido, contemplaría la potestad de Isabel para rechazar a los pretendientes. Por último, se establecía que la reina sería devuelta a Portugal para mayor dignidad del Rey, pero su hija, sobre cuya legitimidad no hubo pronunciamiento, permanecería en la corte.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1309  Fallece Guzmán el Bueno.
1476  Concluye la guerra civil castellana con el asalto de Toro.
1783  Los hermanos Montgolfier realizan su primer vuelo en globo, en Versalles, Francia.
1815  Pronunciamiento en La Coruña del general Porlier, que será ejecutado el día 26.
1939    Hitler ofrece la paz a Francia e Inglaterra, a condición de que reconozcan sus conquistas.

18 DE SEPTIEMBRE DE 1475

Batalla de Baltanás, una pírrica victoria para la Beltraneja


El 18 de septiembre de 1475 se produce la batalla de Baltanás dentro de la Guerra de Sucesión por el trono de Castilla. A la muerte de Enrique IV los partidarios de su hija Juana no aceptaron la coronación de Isabel como reina de Castilla. Para los opositores a la Reina, su matrimonio con Fernando de Aragón sin autorización regia había invalidado el acuerdo de Toros de Guisando. Cierto era que ahora Isabel contaba con el apoyo de la corona de Aragón pero su rival tenía el favor de la nobleza castellana y también el de su poderoso tío, Alfonso V, rey de Portugal.
     La guerra civil no fue sangrienta. Hubo pocas batallas y mucha diplomacia, tratando de ganar cada bando el favor de las ciudades y de sus nobles dominantes. Alfonso V tomó la iniciativa invadiendo Castilla, una estrategia que tuvo su punto culminante en la batalla de Baltanás. En ella las tropas portuguesas vencieron a las castellanas y tomaron prisionero a su comandante, el conde de Benavente, pero bien pudo calificarse como victoria pírrica, pues los portugueses, muy superiores en número, sufrieron muchas más bajas y por encima de ello, la batalla cambiaría el rumbo de la guerra. El rey portugués fue consciente de que lejos de sus fronteras su causa no encontraría más adhesiones, sino más bien hostilidad, y a partir de entonces adoptaría una táctica defensiva que poco a poco fue cediendo terreno hasta su definitiva derrota en la batalla de Toro.
     Tras la batalla, la reina Isabel se presentó en Baltanás para llorar a los caídos, que según parece fueron sólo seis soldados, y consolar a sus gentes por el saqueo sufrido. La Reina concedió a la villa una demora de dos años para todas sus deudas y quiso que sus rentas fueran destinadas a resarcir a los perjudicados. Este gesto humanitario, unido al buen recibimiento ofrecido al prisionero, Rodrigo Alfonso Pimentel, duque de Benavente, por el que se pagó un jugoso rescate, sirvió de excelente propaganda para la causa de Isabel, que ya tomaba ventaja en el campo de batalla gracias al buen liderazgo de su esposo Fernando. Las Cortes de Madrigal pusieron las bases de la pacificación castellana, que evitaría humillaciones y expolios y conseguiría enterrar para siempre la profunda división de la nobleza castellana.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0737  Posible fecha del fallecimiento de don Pelayo, caudillo de la Reconquista y primer rey Astur.
1499  Gran recibimiento en Portugal al navegante Vasco de Gama, que había rodeado por mar el continente africano.
1750  Nace Tomás de Iriarte, escritor y fabulista español.
1851  Sale a la venta el primer número del periódico The New York Times.
1868    El general Juan Prim y el almirante Juan Bautista Topete inician un pronunciamiento en Cádiz contra Isabel II, que se convertirá en la Revolución Gloriosa.

13 DE SEPTIEMBRE DE 1598

Fallece el rey Felipe II, sucediéndole en el trono Felipe III


El 13 de septiembre de 1598 fallecerá, víctima de la gota, Felipe II, llamado el rey prudente. Afrontó con admirable resignación sus últimos días aquejado de fuertes dolores por la supuración de sus llagas. Desde 1595 yacía postrado en un diván portátil, curioso ingenio que hoy se exhibe en El Escorial y que bien puede ser el precedente de la silla de ruedas. Anteriormente contaba con un sofá articulado pero hubo que añadirle movilidad a raíz de un incidente que por poco acaba con su vida. Un día de fuerte tormenta su estancia se inundó llegándole el agua hasta la cintura y como nadie era capaz de mover la pesada silla tuvo que aguantar allí resignado hasta que la lluvia cesó y bajó el nivel del agua. Sus facultades mentales también decaían y, aunque delegó en su hijo la firma de documentos y otras tareas burocráticas, se resistió a dejar el poder como hiciera su padre Carlos V. Al menos hasta que encontrase una solución para los Países Bajos. Creyó encontrarla separando el reino de la corona española y entregándoselo al archiduque Alberto de Austria, que casaría con su hija Isabel.
     Resuelto este asunto, el Rey pudo abandonar la política de Estado. Pese a la división de su herencia, dejaba el reino más extenso que jamás abarcó España gracias a la anexión de Portugal y la imponente colonización de los conquistadores españoles y portugueses, que extendían los dominios de España desde Filipinas a Angola y de México a Tierra de Fuego. También dejaba unas finanzas asfixiadas y un fuerte endeudamiento. Legó a su hijo algunos sabios consejos: no abandonar nunca la fe católica, gobernar con justicia, permanecer en España y cuidar su prestigio en el extranjero. Lo cierto es que no confiaba en exceso en su primogénito: «Dios, que me ha dado tantos reinos, me ha negado un hijo capaz de gobernarlos. Temo que me lo gobiernen». En efecto, Felipe III fue un monarca sin carácter que legó el gobierno de España a su valido el duque de Lerma, y del que todo lo bueno que se puede decir es que no perdió ninguno de los grandes reinos que formaban la corona, que no es poco. 



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1592  Fallece Michel de Montaigne, pensador francés.
1739  Fallece en Madrid Francisco Piquer, fundador del Monte de Piedad.
1791  Luis XVI sanciona la primera Constitución del pueblo francés y jura respetarla.
1888  Ley de lo Contencioso Administrativo.
1923    Golpe de Estado en España, protagonizado por el general Primo de Rivera, que suspende la Constitución, disuelve el Parlamento e instaura la dictadura.

12 DE SEPTIEMBRE DE 1213

Pedro IIde Aragón es derrotado 
por Simón de Monfort en Muret


El 12 de septiembre de 1213, Pedro II de Aragón perdía la vida al ser derrotado por Simón de Monfort en la batalla de Muret. Paradojas de la historia, el héroe de las Navas de Tolosa, el Rey que había sido coronado en Roma, renovando los votos de su vasallaje al pontífice Inocencio III, moría defendiendo la herejía albigense ante los caballeros cruzados de Simón de Monfort.
     El reinado de Pedro II de Aragón se vio determinado por su herencia traspirenaica, que le obligó a defender un proyecto de imperio occitánico del que no podía salir victorioso. El padre de Pedro II, Alfonso II de Aragón, recibió en herencia de su primo la Provenza francesa, lo que le permitía acercarse al viejo sueño de Ramón Berenguer IV: un reino catalano-aragonés que limitase al norte con la línea del Ródano y al sur con la región de Murcia. Inclinada ya su política hacia el Mediodía francés, Alfonso renunció a Murcia en el Tratado de Cazola y trató de hacerse fuerte en la Provenza frente al conde de Toulouse.
     Pedro II llegaría al poder con la obligación de atender a sus dominios extrapeninsulares, no obstante tomó parte en la gran batalla de su tiempo, las Navas de Tolosa y colaboró en la Reconquista avanzando sus límites fronterizos hacia la codiciada plaza de Valencia. Al norte de los Pirineos, la defensa de un bloque político entre el Ródano y el Ebro, llevó al monarca aragonés a enfrentarse con las regiones del norte, encontrándose en el medio con la expansión de los herejes albigenses. Ni los cruzados que lideraba Simón de Monfort perseguían sólo el triunfo de la ortodoxia ni el buen monarca aragonés pretendió nunca defender la causa albigense. La lucha religiosa se sumó a la política y los intereses quedaron entrecruzados. En el plano militar, Simón de Monfort era el mejor general de su época y se impuso con lógica, haciéndose con todo el Languedoc, el condado de Toulouse y el ducado de Narbona. En vano intentó Pedro II buscar la paz encomendando a Monfort la educación de su hijo Jaime, el futuro Rey Conquistador, que crecería en cautividad hasta que el Papa lograse su liberación.
     El resultado de Muret provocó el repliegue de los catalano-aragoneses hacia este lado de los Pirineos, encontrando entonces que habían pecado de soberbia renunciando a la frontera del sur por el volátil sueño del Mediodía francés.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1297  Se firma el Tratado de Alcañices, por el cual los pueblos de Aracena y Aroche (Huelva), en poder de Portugal, pasan definitivamente a la corona de Castilla.
1703  El archiduque Carlos de Austria se proclama, en Viena, Carlos III de Austria.
1938  Hitler reclama los Sudetes.
1953  Nikita Jrushchov asume el cargo de secretario general del Partido Comunista de la URSS.

11 DE SEPTIEMBRE DE 1714

Barcelona se rinde en la Guerra de Sucesión española


El 11 de septiembre de 1714 terminó el capítulo catalán de la Guerra de Sucesión, con la caída de Barcelona en manos de Felipe V, el primer Borbón que reinó en España. Al morir sin descendencia Carlos II, «el Hechizado», se había desatado una guerra que, según estimaciones, costó un millón de vidas. La contienda enfrentó a quienes apoyaban al archiduque Carlos de Austria (austracistas) para dar continuidad a la monarquía y quienes preferían ver en el trono a Felipe de Anjou (borbónicos). La corona de Aragón escogió al austriaco, al que coronó en Barcelona en febrero de 1706 como Carlos III de España. Como este conflicto involucraba a varias potencias, entre ellas Francia e Inglaterra, no se reconoció a Felipe de Anjou hasta el Tratado de Utrecht de 1713, fecha en la que, ya como Felipe V, el nuevo rey se lanza a la lucha contra su rival.
     Barcelona no cayó, pues, como suele decirse hoy, en una guerra por la independencia de Cataluña, sino entre dos testas coronadas que luchaban por el poder, aunque sí implicó y puso en riesgo la unidad de España, especialmente la de Castilla y Aragón. El nacionalismo catalán, sin embargo, recuerda esta fecha como una derrota propia y por ello se conmemora oficialmente como Día Nacional de Cataluña, con una ofrenda floral ante el monumento a Rafael de Casanova (1660-1743), quien combatió en defensa del Austria y no por la independencia catalana. En el curso de la Renaixença, fuente del catalanismo moderno, en el siglo xix, intelectuales y políticos rescataron su figura como símbolo de la lucha por las libertades locales. Casanova pertenecía a una familia de buena posición, con tierras y fincas, y comerciantes de grana y lana: burguesía en sentido estricto, que dio a su hijo estudios de Derecho. En el momento del sitio de Barcelona, era consejero tercero del Consejo de Ciento, institución que sería abolida tras la derrota de Carlos III —quien le nombraría «caballero honrado», haciéndolo ingresar así en la baja nobleza—, y miembro de la Junta Secreta, de cinco personas, que elaboraba las propuestas del general Villarroel, jefe de los austracistas. El asedio de Barcelona se inició en 1713 y a finales de este año Casanova fue elegido Consejero Jefe (Conseller en Cap) de Barcelona. El 11 de septiembre de 1714, se presentó en la muralla con una bandera de Santa Eulalia. En el combate fue herido en un muslo y llevado a un hospital. Sobrevivió escondido y en 1719 fue amnistiado y volvió a su labor de abogado.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1111  Diego Gelmírez corona en Santiago a Alfonso Raimúndez, hijo de Urraca, pero no de Alfonso I.
1573  Juan de Austria toma Túnez con una gran flota.
1709  Batalla de Malplaquet. Los franceses, derrotados, tuvieron la mitad de bajas que sus rivales.
1934  Interceptado el navío Turquesa que enviaba armas a Asturias para la insurrección de octubre. Indalecio Prieto dirigía el contrabando.
2001  Estados Unidos sufre el peor ataque terrorista de su historia por obra de radicales islamistas.

4 DE SEPTIEMBRE DE 1479

Se firma la Paz de Alcáçovas con Portugal


El 4 de septiembre de 1479 se firmarían las Paces de Alcaçovas con el rey Alfonso V. Con la firma se pondría fin a las tensiones originadas por el apoyo de Portugal a la causa de Juana la Beltraneja y se fijarían las líneas de navegación de las dos grandes potencias navales del momento: una se expandiría hacia el sur por África, la otra hacia Canarias y América.
     Resuelta la sucesión castellana, las escaramuzas fronterizas entre Portugal y Castilla no cesarían hasta la definitiva batalla de Albuera, con derrota del rey portugués. Fue entonces cuando Isabel de Castilla y su tía, la duquesa Beatriz de Braganza, se avinieron a negociar la paz que los hombres no encontraban. Se citaron en el castillo de Alcántara con una hoja de ruta en la que primaba la «paz perpetua» entre los reinos y el reparto de la exploración naval. Se entendieron bien en portugués, lengua que Isabel conocía por su madre, aunque el encuentro no pasó del planteamiento de un memorándum sobre el que trabajar.
     La negociación fue ardua y tuvo su mayor escollo en las pretensiones de Portugal sobre el estatus de la Beltraneja, a quien querían dar consideración de princesa, extremo que no iba a ser aceptado por Isabel. A cambio, la Reina consintió acordar el matrimonio de Juana con el príncipe de Asturias, que aún tenía un año, por lo que se convertiría en el futuro en reina, aunque en condición de consorte. Entre tanta discusión emergió la personalidad de Juana. Cansada de ser objeto de pugnas políticas y humillaciones, ingresó en el convento de Santa Clara en Coimbra y desapareció de la vida activa.
     El acuerdo que se firmó en Alcáçovas tuvo, por tanto, dos puntos fundamentales. Por un lado la reconciliación entre los reinos, que suponía el perdón de los nobles exiliados tras la guerra, y el retorno a la actividad comercial, rubricado con el enlace matrimonial entre la infanta Isabel y el príncipe Alfonso de Portugal. En materia naval, Portugal lograba el monopolio sobre el Atlántico meridional y Castilla renunciaba a navegar más al sur del cabo Bojador. Además, Portugal reconocía la soberanía castellana sobre las Islas Canarias y le concedía una franja continental en el litoral del Sahara. 



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1269  Jaime I el Conquistador parte a Tierra Santa para luchar en las Cruzadas, aunque un temporal le obligará a regresar.
1535  Terrible saqueo del turco Barbarroja a la ciudad de Mahón.
1661  Se produce el encarcelamiento de Fouquet, que ve frenada de golpe su carrera política.
1768  Nace el vizconde de Chateaubriand, célebre escritor, político y aventurero.
1939  Franco declara la más estricta neutralidad tras la invasión nazi de Polonia.

3 DE MAYO DE 1808

Fusilamientos del 3 de mayo


Tras aplastar el levantamiento popular del 2 de mayo, Murat se lanzó a las represalias. Le escribió a José Bonaparte que «el pueblo de Madrid se ha levantado en armas, dándose al saqueo y a la barbarie. Corrieron ríos de sangre francesa. El ejército demanda venganza. Todos los saqueadores han sido arrestados y serán fusilados». Está claro que mentía al hablar de los ríos de sangre francesa y que necesitaba justificar ante la historia las masacres del día siguiente, inmortalizadas por Goya en su célebre cuadro Los fusilamientos del 3 de mayo, que corresponde a las ejecuciones masivas llevadas a cabo en la montaña del Príncipe Pío, hoy Plaza de España. Pero lo mismo se hizo a lo largo de toda la noche en Recoletos, el Paseo del Prado, la Puerta del Sol, la de Alcalá (en la llamada hoy, no por azar, Plaza de la Independencia) y en La Moncloa. Se arrestaba a cualquiera que llevara un arma de cualquier tipo, incluso una navaja, que solía ser un instrumento en varios oficios, y se lo fusilaba de inmediato, sin juicio previo. Fue una salvajada innecesaria, que sólo logró que el odio a los franceses se extendiera.
     Aquél fue el principio del fin de los franceses en España. Napoleón, el hombre más poderoso de Europa por entonces, y su temido ejército serían repelidos y vencidos por el esfuerzo conjunto de una nación entera. No hubo pueblo, villa o ciudad donde no se luchara contra el invasor. Tal determinación aumentó la crueldad de los franceses, que se veían incapaces de arrodillar a España. Incluso el mismo Napoleón no daba crédito al valor de los españoles. Quizá fuera porque hasta entonces, cuando ya era dueño de media Europa, no había sufrido ninguna derrota de importancia. Y es que en España encontró Bonaparte la horma de su zapato. Dicen que unos ciento treinta años después, ante la negativa de Franco de desangrarse junto a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler no atendió a quienes le insistieron en invadir España por la fuerza. Sin duda alguna, el coraje demostrado en la Guerra de la Independencia fue suficiente para disuadirle.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1367  Segunda batalla de Nájera entre Enrique II y Pedro I, con victoria del último, que retorna como rey de Castilla.
1469  Nace Nicolás Maquiavelo, escritor italiano, autor de El Príncipe.
1493  Bula Inter Caetera del papa Alejandro VI para la conquista y evangelización del Nuevo Mundo.
1814  Napoleón es desembarcado en la isla de Elba, lugar de su primer destierro.
1910  Japón ordena la movilización general como preparación para la anexión de Corea.

2 DE MAYO DE 1808

Insurrección popular ante el invasor francés


Tras el Motín de Aranjuez del 23 de marzo, se hizo evidente que Bonaparte pretendía apoderarse de España. A las órdenes del emperador, Murat tomó Madrid y reprimió de manera brutal cualquier sombra de insurrección, al menos en lo aparente, pero obtuvo a cambio un enorme desprestigio y extendió la indignación por todo el país. El 2 de mayo, Murat decretó la salida de los últimos miembros de la familia real. Fue un cerrajero llamado Blas Molina el primero en darse cuenta de lo que ocurría y en lanzarse a la calle el grito de: «¡Traición! ¡Nos han quitado a nuestro Rey y quieren llevarse a todos los miembros de la familia real! ¡Muerte a los franceses!». En cualquier caso, las clases populares comprendieron perfectamente lo que se jugaba en aquellos cambios en el trono y se alzaron con las armas que encontraron, que no eran muchas, dando comienzo a la que sería larguísima Guerra de la Independencia.
     Dice la leyenda que la rebelión la iniciaron los alcaldes de Móstoles, y es cierto que éstos, Andrés Torrejón y Simón Hernández, firmaron el bando redactado por el fiscal y secretario del Almirantazgo, Juan Pérez Villamil, no llamando a la rebelión, sino convocando a la defensa de Madrid: «La Patria está en peligro. Madrid perece víctima de la perfidia francesa. Españoles, acudid a salvarla. Móstoles, 2 de mayo de 1808». Ya estaba todo en su punto crucial esa tarde, cuando el bando fue despachado. Ya se había desatado «La carga de los mamelucos», como la inmortalizó Goya al pintar la represión, que se llevó a cabo con la orden de que fuesen «arcabuceados todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas». Los capitanes de artillería Luis Daoiz y Pedro Velarde, del cuartel de Monteleón, se sumaron al pueblo con armas y bagajes, con la ingenua pretensión de sumar al ejército en su conjunto. Resistieron a los coraceros (o «mamelucos») de Murat hasta la muerte. En el levantamiento participaron tanto hombres como mujeres, y muchas de éstas perdieron la vida en la batalla, como Manuela Malasaña o Clara del Rey, a quienes se suele citar, junto con Daoiz y Velarde, como modelos de heroísmo y eximios representantes del espíritu nacional español, renacido ante las aspiraciones de Napoleón. Y en verdad, a partir del 2 de mayo, todos los españoles, incluidos los de regiones que más tarde iniciaron una deriva separatista, lucharon unidos sin la menor vacilación y triunfaron ante un enemigo con más y mejor ejército y abundantes recursos.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1519  Fallece Leonardo da Vinci, genio del Renacimiento italiano.
1598  Tratado de Vervine, entre Francia y España, que pone fin a la guerra que ambos países venían sosteniendo desde 1595.
1879  Fundación del Partido Socialista Obrero Español.
1968  Comienza la revuelta estudiantil del Mayo francés.
1982  Comienzan las hostilidades entre las fuerzas británicas y argentinas en la Guerra de las Malvinas.

26 DE ABRIL DE 1899

Supresión del Ministerio de Ultramar
por falta de competencias


El 26 de abril de 1899 el gobierno de la Unión Conservadora, presidido por Francisco Silvela, suprimía el Ministerio de Ultramar por falta de competencias. Era el golpe de gracia para la que había sido la gran nación del descubrimiento, la que había poseído mayor extensión de tierras, la que había hecho de la conquista de América un destino histórico. España había perdido sus últimas colonias de forma lamentable, sin presentar una defensa a la altura de su historia, a la altura de aquellos primeros conquistadores que con imaginación y voluntad inquebrantable habían desmoronado imperios. Puede pensarse que en aquel momento en España cundió el desánimo. Lo cierto es que no fue para tanto. Hubo un apagado silencio en torno a la catástrofe. Las corridas de toros tuvieron una entrada notable, no se registraron disturbios, ni protestas, ni tan siquiera discusiones más altas de lo debido. La casta intelectual lideraría la gestión moral del desastre desde aquel primer diagnóstico de Francisco Silvela, que sentenciaba que España no tenía pulso.
     El desastre de Cuba no trajo dimisiones, el gobierno de Sagasta cayó en las elecciones de marzo y subió al poder la Unión Conservadora, liderada por Francisco Silvela, que había asumido las tesis regeneracionistas del jurista aragonés Joaquín Costa. Para Costa la regeneración de España pasaba por la «despensa y la escuela», es decir, el agrarismo y la ilustración. Costa no compartía la idea de que el alma de la economía estaba en la industria, sino que consideraba que la riqueza de España pasaba por el regadío: «Gobernar es regar». También abogaba por una limpieza de las instituciones, para lo cual, su reforma debía estar dirigida por un «cirujano de hierro», que sería el tránsito hacia la verdadera democracia. Costa formó un «partido apolítico», Unión Nacional, y encontró en el general Camilo García de Polavieja, veterano de Cuba, a su cabeza visible. Polavieja y Silvela iniciarían un gobierno regeneracionista que pronto se daría de bruces con la realidad. La política de austeridad mermó la capacidad de maniobra y Polavieja, decepcionado, se retiró del Gobierno. Poco después, enfermo, lo haría Silvela. Le sucedería un hombre que heredaba su espíritu y le sumaba audacia y decisión, Antonio Maura.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1743  Zuloaga, gobernador de Caracas, repele a los ingleses en Puerto Cabello.
1829  Fernando VII aprueba un decreto para que se proceda a la elaboración de un nuevo Código Penal.
1860  Se firma la paz en Tetuán, que pone fin a la Guerra de África con Marruecos.
1937  Bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor en la Guerra Civil.
1986  Gravísimo accidente en la central nuclear de Chernóbil, al norte de Ucrania.

14 DE ABRIL DE 1931

Proclamación de la SegundaRepública


El 14 de abril de 1931 se proclamaba en España la Segunda República, tras la celebración de unas elecciones municipales. Bien es cierto que unas elecciones municipales no arbitran un cambio de régimen ni legitiman la deposición de un rey, pero también lo es que Alfonso XIII hizo bien poco por mantenerse en el trono.
     Terminada la dictadura de Primo de Rivera, el Rey nombró presidente al general Berenguer, cuyo gobierno de transición se conoció como «Dictablanda». Por entonces los sectores republicanos habían mejorado su organización reuniéndose en San Sebastián para firmar un pacto no escrito que venía a ser un compromiso de unidad para llegar al poder. En aquel grupo había republicanos viejos, como Alejandro Lerroux, pujantes, como Manuel Azaña, periféricos, como Casares Quiroga y Carrasco i Formiguera, socialistas, como Indalecio Prieto, intelectuales de prestigio, como Ortega y Marañón, e incluso antiguos monárquicos, partidarios de una república centrada, una república «con generales y obispos», en feliz expresión de Niceto Alcalá-Zamora.
     Y así estaban las cosas cuando el pueblo fue convocado a las urnas un domingo 12 de abril. Al día siguiente en las grandes ciudades se dieron estallidos de júbilo. En 41 de las 50 capitales de provincia habían ganado las opciones republicanas. El recuento total seguía siendo favorable a los monárquicos, pero estos resultados, mucho más desfavorables de lo previsto, desataron la euforia republicana.
     El sustituto de Berenguer, el almirante Aznar, sólo encontraba una explicación: «España se acostó monárquica y se ha levantado republicana». Y el Rey, ante un informe tan elocuente, no pudo más que hacer las maletas.
     La República llegaba de forma pacífica, pero pronto iban a empezar los problemas. En Barcelona, el coronel Francesc Maciá proclamaba un Estado catalán independiente. Ésta iba a ser una de las grandes trabas de la República. Conseguir que tantos intereses dispares remasen en la misma dirección.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1481  En las Cortes de Calatayud, Fernando el Católico hace plena delegación de funciones en Isabel.
1578  Nace Felipe III.
1865  Herido mortalmente el presidente Abraham Lincoln, que fallecería al día siguiente.
1892  Nace Juan Belmonte, torero español.
1912  Hundimiento del Titanic al chocar contra un iceberg en su viaje inaugural.
1952  Franco y Oliveira Salazar se entrevistan en Ciudad Rodrigo.

2 DE ABRIL DE 1767

La colonización de Sierra Morena con seis mil católicos suizos


El 2 de abril de 1767 se autorizaba la entrada en España de 6.000 colonos católicos procedentes de Suiza, Alemania y Centroeuropa para poblar Sierra Morena. Carlos III había impulsado esta medida debido a la falta de seguridad de los viajeros que emplea­ban la carretera general de Andalucía a su paso por Despeñaperros, una región completamente despoblada que era tramo habitual para el bandidaje. En 1766 el Rey aceptó la propuesta de Johannes Caspar von Thurriegel, un oficial bávaro que se comprometía a traer a España seis mil colonos, la mayoría procedentes de Alemania y Flandes; las únicas condiciones que se les exigía era que fueran católicos, labradores o artesanos y pacíficos ciudadanos. Se les prometía un lote de tierras, utensilios para labranza, unas cabezas de ganado y 326 reales de vellón, una oferta más que atrayente para una Europa en recesión.
     Carlos III designó como responsable de la ocupación al superintendente Pablo de Olavide, que fue el encargado de la redacción del Fuero de Nuevas Poblaciones (1767). Este fuero fijaba el número de familias que debían vivir en cada núcleo, la distancia entre las poblaciones y la prohibición de establecer, por ejemplo, comunidades religiosas y centros de enseñanza medios o superiores, pues no querían que los recién llegados abandonasen las tierras para iniciar una vida religiosa o una carrera liberal en la ciudad.
     Pablo de Olavide y Jáuregui fue uno de los más importantes reformistas ilustrados de la España de Carlos III. Escritor, jurista y político limeño, a los diecisiete años era doctor en Teología y Derecho. En España ingresó en la corte empujado por los vientos ilustrados que movían al monarca. Además de poblar Sierra Morena, reorganizó urbanísticamente Sevilla, promovió el teatro, renovó las administraciones y la educación, minoró el latifundismo agrario… Investigado por la Inquisición fue acusado de herejía y condenado a ocho años de reclusión. Escaparía a Francia y sería acogido por Voltaire. Al estallar la revolución, ocupó cargos en la Convención, pero huyó con el Terror, fue encarcelado y escribió en cautividad Evangelio en triunfo, texto ortodoxo que provocó el perdón de la Inquisición y la restitución de su dignidad cuando regresó a España.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0742  Nace el gran emperador Carlomagno.
1416  Fallece Fernando I, le sucede su hijo Alfonso V de Aragón.
1602  Nace sor María de Jesús de Ágreda, consejera de Felipe IV.
1734  Felipe V cede a su hijo Carlos, mediante decreto, todos los derechos al trono de Nápoles y Sicilia.
1982  Inicio de la Guerra de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido.

31 DE MARZO DE 1492

Los Reyes Católicos decretan la expulsión de los judíos


El 31 de marzo de 1492 los Reyes Católicos firmaban en Granada el decreto de expulsión de todos los judíos que no iniciasen su conversión. Los Reyes Católicos no eran en absoluto racistas y contaban en la administración con judíos que ocupaban puestos de responsabilidad evidente. La medida, sin duda polémica, debe entenderse desde el concepto de comunidad, dentro de un contexto de paz reciente y en un proceso de madurez monárquica. La monarquía dejaba de ser la institución paternalista de la Edad Media y pasaba a convertirse en una proyección de sus comunidades. La comunidad castellana, como la gallega, la navarra o la aragonesa, se definían por su credo y por su ley. En la nueva monarquía no cabían dos rangos de ciudadanía. Quien no cupiera en la comunidad establecida, debía marcharse.
     El establecimiento de la Santa Inquisición en 1478, con el cometido de velar por la pureza de las conversiones, fue un paso irreversible en el camino hacia la unidad religiosa. Se sospechaba que muchos judíos profesaban en secreto su antiguo credo y de ahí surgieron rumores, a menudo improbables y en cualquier caso muy residuales, de que dichos falsos conversos practicaban rituales sacrílegos e incluso sacrificios humanos. Verdad o no, los rumores elevaron el rechazo que ya existía hacia los judíos, cuyos hábitos eran desconocidos y su modo de enriquecerse a través del préstamo con interés, considerado un pecado de usura, ofendía al ciudadano común. Con justicia o sin ella, no cabía duda de que el problema judío quebraba la paz dentro de la comunidad.
     Para los Reyes Católicos la expulsión de los judíos suponía un serio revés económico. No cabe, pues, la interpretación de la expulsión en clave económica suponiendo que se cometió una expropiación de bienes. La medida exigía dos garantías para que hubiera evidencia de que se perseguía un credo y no una raza. Una fue precisamente la libre disposición de bienes y la otra, un plazo de cortesía que daba la oportunidad de acoger el catolicismo y evitar la expulsión. Los Reyes promovieron esta última y el clero intensificó su predicamento prometiendo grandes privilegios a los conversos, aunque la mayoría de los judíos escogió libremente el exilio.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1035  Muere Berenguer Ramón I y es sucedido por su hijo Ramón Berenguer I El viejo, que consolidó su herencia y unificó políticamente Cataluña con los «usatges».
1578  Asesinato de Juan Escobedo, secretario de Juan de Austria.
1621  Muere Felipe III El Piadoso, le sucede Felipe IV.
1889  Se inaugura la torre Eiffel en París.

23 DE MARZO DE 1766

Comienza el Motín de Esquilache


Cuando se repite el asentado lugar común de que el rey Carlos III fue el mejor alcalde que ha tenido Madrid, se olvida a su ministro de Hacienda, Leopoldo di Gregorio, marqués de Esquilache, que, cuando retornó a su país natal se quejó diciendo que «yo he limpiado Madrid, le he empedrado, he hecho paseos y otras obras... merecería que me hiciesen una estatua, y en lugar de esto me ha tratado tan indignamente». Había sido inspector de aduanas cuando el que llegaría a ser Carlos III de España era aún Carlos VII de Nápoles, iniciándose así una relación que duraría hasta la muerte del marqués, en 1785. Ya en España, el monarca lo puso primero al frente de la Hacienda real y luego a cargo de la Secretaría de Guerra. Pero no dejaba de ser un ministro extranjero, que suscitaba todas las desconfianzas en la nobleza local, que le era mayoritariamente hostil. Tampoco la Iglesia sentía especial simpatía por él desde el momento en que estableció un impuesto para los bienes en desuso del clero y, en definitiva, su sumisión al Estado. En cuanto al pueblo llano, que pasaba necesidades y veía aumentar los precios, el lujo de la corte lo enardecía. Todo eso se conjugó para que una de las numerosas medidas de control de la población, establecida con muy buen criterio por Esquilache, diese lugar a una rebelión de las capas más bajas, alentadas por la aristocracia que se veía postergada. Dicha medida consistía en la prohibición del uso del sombrero de ala ancha o chambergo y de las largas capas que eran corrientes en la época y se consideraban castizas, a pesar de haber sido introducidas apenas un siglo antes por los soldados flamencos del general Schömberg, durante la regencia de Mariana de Austria. Esquilache pretendía imponer el tricornio, que dejaba el rostro enteramente al descubierto, y la capa corta, que impedía ocultar armas. Unas cuarenta mil personas participaron en la revuelta, que se extendió más allá de Madrid. Ante los riesgos que aquello suponía para la corona, Esquilache tuvo que emprender el camino del exilio hacia Italia, desde donde reclamó su rehabilitación. Seis años más tarde, Carlos III lo nombró embajador en Venecia, puesto en el que permanecería hasta su muerte.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1749  Nace en Normandía el futuro conde de Laplace, eminente matemático.
1793  Publicación del manifiesto que da lugar a la Guerra de los Pirineos o de la Convención.
1889  Comienza el juicio por el crimen de la calle Fuencarral, que apasionó a la opinión pública española.
1901  Joaquín Costa presenta Oligarquía y caciquismo, el gran libro del Regeneracionismo.
1933  El Reichstag aprueba una ley que concede plenos poderes a Hitler.

19 DE MARZO DE 1812

Se aprueba la Constitución de 1812, «La Pepa»


El 23 de marzo de 1808, cuatro días después del Motín de Aranjuez, que culminó con la abdicación de Carlos IV y el ascenso al trono de Fernando VII, Murat entró en Madrid. Fernando VII abdicó en las vergonzosas Capitulaciones de Bayona en favor de Bonaparte, quien a su vez cedió el trono español a su hermano, José I. Sólo cinco semanas pasaron antes de que el pueblo de la capital se levantara en armas contra el invasor francés, el 2 de mayo. El movimiento, en principio espontáneo y local, se extendió a toda España y, en los meses siguientes, se organizó en las que se denominaron «juntas» de gobierno, que a su vez pronto se agruparon en una Junta Gubernativa Central, con sede en Aranjuez, posteriormente trasladada a Sevilla. El primer dirigente reconocido de la Junta fue el conde de Floridablanca, antiguo ministro ilustrado de Carlos III y Carlos IV, partidario, al igual que Jovellanos, de la preservación del orden y de la restauración de la monarquía absoluta encarnada en Fernando VII. Las reformas de José I, por otra parte, atrajeron a su bando a no pocos ilustrados españoles, los llamados «afrancesados». Pero de lo que se trataba era de conservar un Estado propio, capaz de quitarse de encima a Napoleón. Esto requería una nueva Constitución y con esa finalidad fueron convocadas unas Cortes Generales en Sevilla, en 1809. Ante el avance de las tropas francesas, los constituyentes se desplazaron a la Isla de León, esto es, a San Fernando, y poco más tarde a Cádiz. Las deliberaciones fueron prolongadas y minuciosas, ya que había que resolver problemas como el de las posesiones de ultramar, convirtiéndolas en provincias del nuevo Estado, de modo que el artículo primero decía en su redacción final que «la Nación española es la reunión de los españoles de ambos hemisferios». Finalmente, el texto definitivo fue aprobado el 19 de marzo de 1812, día de San José, a lo cual la Constitución debe el mote de «la Pepa». Sólo estuvo en vigor hasta 1814, cuando, a su regreso, Fernando VII la abolió. La existencia misma de una Constitución ponía límites al absolutismo. No obstante, el alzamiento del general Riego obligó a Fernando a restaurarla durante el llamado «Trienio Liberal» de 1820-1823, que terminó bruscamente cuando la Santa Alianza ordenó el envío a España de los «Cien Mil Hijos de San Luis» en auxilio del monarca, dando inicio a la «Década Ominosa» de 1823-1833.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0914  El monarca leonés García I muere tras ser herido en Arnedo y le sucede Ordoño II.
1601  Nace en Granada el pintor Alonso Cano.
1808  Carlos IV abdica en su hijo Fernando VII.
1813  Nace en Escocia el explorador David Livingston.
1945  El conde de Barcelona hace público el manifiesto de Lausana.

17 DE MARZO DE 1808

Motín de Aranjuez


La imaginación política convirtió en amantes a la reina María Luisa, esposa de Carlos IV, y al primer ministro y favorito del monarca, Manuel Godoy, duque de Alcudia y Príncipe de la Paz. Eso contribuyó al desprestigio de la corona y dio ocasión al heredero, el Príncipe de Asturias y futuro Fernando VII, de intrigar para que su padre abandonara el trono en su favor. Por otra parte, el desastre de Trafalgar frente a Gran Bretaña fue el detonante de una crisis económica que se cebó en las clases más bajas. El clero temía que esa crisis llevara al Gobierno a desamortizar, es decir, expropiar y subastar los bienes de la Iglesia. Todos estos factores se sumaron para impulsar el levantamiento popular del 17 de marzo de 1808, conocido como Motín de Aranjuez, que marca el inicio del largo y varias veces interrumpido reinado de Fernando VII. El detonante fue un viaje de los Reyes a Aranjuez, decidido por Godoy con buen criterio: la Francia aliada de España desde el tratado de Fontainebleau, firmado en 1807 para la conquista conjunta de Portugal, con derecho de paso por territorio español de tropas francesas, había dado lugar al acantonamiento de nada menos que 65.000 soldados del país vecino en España, y Godoy temía que ése fuera —como realmente fue— el comienzo de la invasión napoleónica de nuestro país, de modo que, para proteger la vida de Carlos IV y de su esposa, ordenó su traslado a Aranjuez, con la idea de que si Napoleón tomaba Madrid, marchasen de allí a Sevilla, y de Sevilla a América, como ya habían hecho el monarca portugués Juan VI y su esposa, la infanta Carlota Joaquina. El día 17 corre por Aranjuez la especie del viaje real y una muchedumbre nada espontánea se agolpa ante las puertas del Palacio Real de la ciudad: ha sido organizada por los fernandinos, aristócratas que apoyan al Príncipe de Asturias. En Madrid, otra horda de idéntico carácter asalta y arrasa el palacio de Godoy, que salva su vida escondiéndose para ser detenido dos días más tarde, el 19, y trasladado al cuartel de Guardias de Corps del peor modo posible. Es Fernando quien lo salva del linchamiento y, a mediodía, consigue que su padre deponga a su valido y abdique en él, para reinar como Fernando VII con la legitimidad popular que le da el alzamiento. El día 23, apenas transcurridos cuatro días, los temores de Godoy se vieron confirmados por la entrada de Murat en Madrid, en nombre de Bonaparte, quien invalida la abdicación de Carlos IV e interviene en el enfrentamiento de padre e hijo en Bayona, camino del exilio.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1584  Muere el zar Iván el Terrible.
1813  José Bonaparte sale de España y ya no regresará.
1936  Un tribunal de Madrid decide la suspensión de la Falange por tenencia ilícita de armas y el procesamiento de sus dirigentes, incluido José Antonio Primo de Rivera.
1938  El Gobierno francés abre la frontera para autorizar el paso de armas al Gobierno republicano, principalmente procedentes de la Unión Soviética.

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Pedro García Luaces

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