7 DE FEBRERO DE 1518

Carlos I, recién llegado de Gante,
jura las Cortes de Valladolid


El 7 de febrero de 1518 Carlos I reúne las Cortes de Valladolid y jura en ellas su cargo. Lleva apenas unos meses en España y no habla en absoluto el castellano. Tiene diecisiete años. Desembarcaba un 18 de septiembre en la costa asturiana, acompañado de su séquito. Ya es Rey de los Países Bajos, viene a recibir Castilla y Aragón y su mente está entonces en la corona de emperador que le corresponde de su abuelo Maximiliano. No quiere que el monarca francés Francisco I pueda entrometerse en su derecho dinástico. En España tampoco lo tiene fácil. Su hermano Fernando ya cuenta con su propio partido y notables adhesiones. Las Cortes de Valladolid le han apremiado a viajar a España pero él se ha tomado su tiempo. Llega con año y medio de retraso. Quien más impaciente espera es el cardenal Cisneros, su gran baluarte, a quien ya no conocerá. Con ochenta y un años, morirá caminando a su encuentro. El Rey tiene un aire absorto y poco agraciado. Su corte resulta antipática y la demora enfurece los ánimos. Hay demasiada expectación y demasiados intereses en juego. Para colmo, el Rey viene a pedir dinero.
     Carlos I había repartido ya prebendas entre su corte flamenca. El artero Chièvres era contador de Castilla, su sobrino, de apenas diecisiete años, arzobispo de Toledo, y Adriano de Utrecht obispo de Tortosa. Nada dolía más que la humillación de ver a un flamenco, chiquillo encima, primado de Toledo. Con tan tenso ambiente se abrieron las cortes castellanas que trataron de poner coto al absolutismo regio y conservar sus privilegios. El obispo Mota habla en nombre del Rey. Recuerda las muchas glorias frente al infiel y apunta al Imperio turco como la nueva amenaza. Cualquiera diría que Carlos es ya emperador del Sacro Imperio y ve peligrar su frontera oriental. Pero Castilla, «la fuerza de todas sus fuerzas», quiere bajar al rey de su pedestal. Su único y sagrado deber es obrar con justicia y por el bien de su pueblo. Quieren a los flamencos fuera de la administración, que el Rey aprenda español y que les dé un heredero. No obstante financiarán su ambición imperial. Peor le irá al monarca en Aragón y Cataluña. Aquel mal comienzo derivará en la revuelta de las Comunidades pero el joven rey regresará ya emperador y sabrá encauzar su reinado para ganarse el corazón de los castellanos y convertir a España en la primera potencia de Occidente.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1521  Alzamiento en Valencia que da comienzo a las Germanías.
1588  Lope de Vega es condenado a cuatro años de destierro por difamar a su ex amante Elena Osorio.
1596  Fallece el pirata inglés sir Francis Drake.
1836  Termina la batalla de El Álamo, en Texas, célebre por la enconada resistencia en el fuerte del Álamo, cuyos defensores perecieron.
1897  Recepción de Pérez Galdós en la Real Academia Española.

6 DE FEBRERO DE 1482

Primer proceso de la Santa Inquisición


El 6 de febrero de 1482 tuvo lugar en Sevilla el primer proceso de la Santa Inquisición. Estamos ante uno de los temas más controvertidos de nuestra historia. El 1 de noviembre de 1478 la bula del papa Sixto IV Exigit sincerae devotionis concedía amplios poderes a los Reyes Católicos para implantar en Castilla la Nueva Inquisición para la pureza de la fe, con la intención de combatir a los falsos conversos. Los primeros inquisidores fueron dos frailes dominicos, Miguel Morillo y Juan de San Martín.
     En un principio la Inquisición se circunscribió a Andalucía y, como entonces aún estaba en pie el reino nazarí de Granada, se limitó a Sevilla. Pronto cundió el pánico entre los conversos amenazados, que huyeron de Sevilla provocando una importante «fuga de capitales». No sólo los muertos perdían. También los «reconciliados» quedaban estigmatizados de por vida, pasando por la humillante experiencia de los autos de fe públicos.
     La Inquisición en aquella primera etapa actuó con exagerado rigor y bien pudo enviar a las llamas a conversos sinceros. Como tras la ejecución se despojaba al reo de sus bienes, planeó sobre aquel rigor la sombra de la codicia y el Pontífice, alarmado por el poder que había entregado a los Reyes, decidió intervenir. Sixto IV quiso nombrar a los inquisidores, pero Isabel y Fernando, indignados por la ofensa, protestaron de tal manera que tuvo que conformarse con nombrar un hombre de su confianza para vigilar el proceso y apelar, si fuese menester, pero siempre desde Castilla.
     La Inquisición gozó de un gran respaldo social, que tomó mayor vigor tras el fin de la Reconquista. La sociedad deseaba seguridad y paz social, y el fervor católico era mayoritario. Por contra los judíos vivían segregados, se sospechaba que practicaban rituales heréticos e incluso la brujería y encima se enriquecían peligrosamente. Con todo, cabe apuntar que la Inquisición española se atemperó tras aquel celoso comienzo y fue, en líneas generales, mucho menos cruel y aportó más garantías que otros tribunales similares que se pusieron en marcha en Europa en años posteriores.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1699  Fallece el Príncipe de Asturias, José Fernando de Baviera, lo que complica la sucesión de Carlos II, el último de los Austrias.
1715  Paz con Portugal con la cesión de Sacramento (Uruguay) a Brasil.
1778  Firma en París del tratado de alianza entre Francia y los patriotas de los futuros Estados Unidos, que favoreció la independencia de éstos.
1833  Nace José María de Pereda.
1916  Fallece Rubén Darío.

5 DE FEBRERO DE 1597

Mártires en Japón


Japón entreabrió sus puertas a jesuitas y franciscanos en el siglo xvi, con la esperanza de que ello diera lugar a relaciones comerciales con Europa. No tardaron en comprender que la religión no era el camino de la economía y que, en cambio, el cristianismo resultaba una fuerza revolucionaria en su sociedad. Por eso, tras un periodo de exitosa evangelización, que incluyó la ordenación de varios jesuitas japoneses, el sogún de Japón Taikösama (llamado Hideyoshi Toyotomi) inició una feroz persecución que terminó en el martirio de veintiséis individuos: cinco franciscanos europeos, un franciscano mexicano, tres jesuitas japoneses y diecisiete católicos laicos japoneses, entre ellos más de un niño. Fueron crucificados y lanceados en Hishizaka, en las afueras de Nagasaki, la ciudad más cristiana de Japón, fundada por los portugueses en la isla homónima, a la que llegó San Francisco Javier en 1549. Los prisioneros arribaron en barcas, tras una marcha a pie de casi mil kilómetros, en gran parte sobre la nieve, iniciada en Kioto después de cortarle una oreja a cada uno, y en el curso de la cual fueron golpeados y escarnecidos por el populacho. Todos ellos fueron canonizados por Pío IX en 1862. Se los recuerda el 6 de febrero, aunque fueron martirizados el 5 de febrero de 1597.
     De los jesuitas japoneses, Pablo Miki fue el más célebre porque predicó desde la cruz y perdonó a sus verdugos. San Felipe de Jesús, nacido en México, entró en la orden franciscana en Manila. Iba hacia su patria cuando una tormenta desvió la nave hacia Japón; fue el primer santo mexicano y es patrono de México. Murió atravesado por dos lanzas. San Pedro Bautista, español de Ávila y misionero en Filipinas, fue el encargado de negociar con el sogún Taikösama, que había amenazado con invadir las islas en una carta en la que decía: «Reconoced mi señorío, porque si no viniéredes luego a hacerme reverencia y postraros delante de mi rostro por tierra, sin duda enviaré mi ejército y os haré destruir y asolar». Eso ocurrió en 1593 y el sacerdote tuvo un gran éxito inicial, que le permitió continuar la evangelización de aquellas tierras, en compañía de sus hermanos de hábito fray Bartolomé Ruiz, Francisco de La Parrilla y Gonzalo García. En cuatro años difundieron la fe, fundaron iglesias y conventos, entre ellos el de Nagasaki en 1594. El cambio de postura del sogún nunca ha sido explicado satisfactoriamente.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1556  Tregua de Vaucelles entre España y Francia.
1792  Durante la Revolución francesa, el marqués de Condorcet es elegido presidente de la Asamblea Legislativa.
1852  Inauguración del Museo del Hérmitage en San Petersburgo, Rusia.
1877  Con la colocación de la primera piedra de la Cárcel Modelo de Madrid se inicia la reforma penal en España.
1939  Azaña, Aguirre y Companys huyen a Francia.

4 DE FEBRERO DE 1515

Lope de Aguirre y la obsesión de El Dorado


El 4 de febrero de 1515 nacía en Oñate, Guipúzcoa, Lope de Aguirre, el máximo exponente de la degeneración que la fiebre del oro provocó durante la conquista de América. De talante pendenciero e inclinación a la locura, Lope de Aguirre tenía madera para convertirse en un problema en cualquiera de los entornos que frecuentase. Cuánto más en la selva y buscando una ciudad de leyenda. La existencia de una ciudad de oro puede parecernos hoy una idea desquiciada. Sin embargo, en la América del siglo xvi no lo era tanto. Para empezar, se había descubierto un nuevo mundo y todo en él era distinto y sorprendente. Además, aquellas tierras eran ricas y exuberantes y los indígenas portaban a menudo adornos de metales y piedras preciosas. Por último hay que atender a la disposición psicológica de los colonos. De origen humilde, expuestos al calor y las fiebres, sufriendo infinitas penalidades a miles de kilómetros de sus casas, necesitaban creer en promesas de gloria y riquezas.
     La historia del Loco Aguirre comienza en una de esas descabelladas expediciones para buscar El Dorado. La organiza el virrey de Perú y la comanda Pedro de Ursúa. Tras muchos días de penurias hallan el poblado de Machifaro, donde son recibidos con cordialidad. Pero la expedición está siendo calamitosa y pronto surgirá el descontento. Fernando de Guzmán se erige en líder de una facción que quiere abandonar a Ursúa, pero Aguirre, que ha empezado a mandar en la sombra, opta por asesinarlo. La consumación de la traición siembra el desasosiego en el grupo y Lope de Aguirre, excitado por una creciente locura, decide asesinar a Guzmán y tomar el mando. Fuera de sí, se declara «Ira de Dios y Príncipe de los reinos de Tierra Firme», rompe con la corona y envía una carta injuriosa a Felipe II a quien tacha de cruel. Entonces renuncia a la búsqueda de El Dorado y fija como objetivo la conquista del reino de Perú para arrebatárselo a la corona española.
     Lope de Aguirre logrará tomar Isla Margarita y saquear unas pocas ciudades hasta que al llegar a Barquisimeto es sorprendido en emboscada por las tropas realistas y muerto a balazos. Antes, en plena demencia, matará a puñaladas a su hija Elvira «para que nadie goce de su beldad ni pueda llamarla hija de traidor».



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1669  Juan José de Austria inicia su marcha a Madrid para que la regente Mariana expulse a su asesor y confesor, el padre Nithard.
1782  Rendición inglesa en Mahón ante el ataque hispano-francés.
1893  Fallece en Vigo la escritora Concepción Arenal.
1945  Se celebra la Conferencia de Yalta, en Crimea, entre Roosevelt, Churchill y Stalin, vencedores de la Segunda Guerra Mundial.
1985 Reapertura de la verja de Gibraltar.

3 DE FEBRERO DE 1689

Nace Blas de Lezo, héroe de la Armada española


Blas de Lezo y Olabarrieta (1689-1741) es considerado por algunos el más grande héroe de la Armada española, y por otros el mayor de sus estrategas. Nacido en Pasajes, Guipúzcoa, fue enviado a estudiar a Francia. A los catorce años tenía su título de guardiamarina, pero no entró en combate hasta 1704, en la escuadra del conde de Toulouse, Luis Alejandro de Borbón, hijo natural reconocido del Rey Sol. Aunque aún no se había firmado el primer Pacto de Familia, Luis XIV y Felipe V propiciaban el que soldados y marinos franceses y españoles prestaran servicio de modo indistinto en cualquiera de los países. El conde de Toulouse se enfrentó a una escuadra anglo-holandesa dirigida por el almirante Rourke en Málaga, en una batalla importante en el desarrollo de la guerra de Sucesión Española. Allí perdió Blas de Lezo la pierna izquierda. En la defensa de Tolón, sitiada por los ingleses en 1707, perdió el ojo izquierdo. A los veintitrés años, en 1710, alcanzó el grado de capitán de fragata. Ya era capitán de navío en 1713, cuando se inició uno de los últimos y más reñidos episodios de la Guerra de Sucesión: el sitio de Barcelona, que duraría hasta el 11 de septiembre de 1714. Allí, Lezo perdió el brazo derecho, en su heroica acción, que le llevó a sacrificar parte de su escuadra: incendió varios barcos para poder pasar entre ellos en medio de la humareda. Es posible que entonces se ganara el apodo, respetuoso pero con un poso de temor por su exagerado valor, de «Medio Hombre». En 1731, con su pierna de madera, un solo brazo y un solo ojo, participó en primera línea y con altísimo mando en la conquista de Orán, plaza que España perdería, a manos de los franceses, cien años más tarde. Esa asombrosa trayectoria indujo a Felipe V a designarlo comandante del apostadero de Cartagena de Indias, donde tuvo lugar la mayor batalla de la llamada Guerra de la Oreja de Jenkins. Jenkins era un corsario inglés cuya nave fue apresada por otra española, al mando del capitán Julio León Fandiño, que cortó una oreja al pirata y le dijo: «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve». Jenkins compareció, oreja en mano, ante el Parlamento británico y allí se decidió marchar a la guerra con España. Fueron enviados a Cartagena de Indias 186 barcos y 24.000 hombres. Blas de Lezo sólo tenía seis naves y 3.000 hombres, pero no sólo repelió al atacante, sino que le infligió incontables bajas. Murió cuatro años más tarde en la misma Cartagena.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1536  Don Pedro de Mendoza funda Nuestra Señora del Buen Aire.
1557  El emperador Carlos V se retira al monasterio de Yuste.
1574  Iván el Terrible escoge entre miles de candidatas a su quinta mujer, tras encerrar a la cuarta «por estéril».
1764  El marino francés Monar de Bougainville toma posesión de las Malvinas.
1924  Fallece Woodrow Wilson, promotor de la Liga de las Naciones.

2 DE FEBRERO DE 1592

Fallece la princesa de Éboli


El 2 de febrero de 1592 moría en su retiro-prisión de Pastrana la princesa de Éboli, una de las personalidades más fascinantes de su época. Su caída en desgracia discurre paralela a la de su cómplice, y posiblemente amante, Antonio Pérez, con quien tramó y confabuló, perjudicando al rey Felipe II y a su hermanastro don Juan de Austria.
     Ana de Mendoza y la Cerda era la hija única del príncipe de Mélito, Diego Hurtado de Mendoza, nieto del gran cardenal Mendoza, un hombre mujeriego y áspero que no dio buena vida a su esposa, Catalina de Silva, condesa de Cifuentes. La pequeña Ana creció al lado de su madre, mujer culta y algo obsesionado por un misticismo de postín. Dicen que fue durante aquellos años cuando la joven perdió el ojo derecho en unas prácticas de esgrima, aunque es posible que el parche que adornaba su rostro y le añadía misterio fuera para tapar un defecto de estrabismo. Lo que es seguro es que Ana de Mendoza se convirtió muy pronto en una muchachita de gran belleza y elegancia, «algo chiquita» y de carácter orgulloso, dominante e impulsivo.
     A los trece años el príncipe de Éboli, Ruy Gómez de Silva, privado de Felipe II, se fijó en ella. El propio rey puso gran énfasis en lograr el enlace, que no pudo consumarse hasta seis años después debido a que el cuerpo de la joven aún no estaba formado. Gómez de Silva, mucho mayor que ella, ejerció quizás de esposo y padre, dándole estabilidad al tiempo que ella respondía con diez hijos. Otra cosa sería al morir el marido. En un alarde de teatralidad quiso ingresar en un convento, pero lo hizo acompañada de sus damas y doncellas, imponiendo su propio horario de visitas y revolucionando en suma a las novicias. Apenas ingresó, la superiora había exclamado: «¿La princesa monja? ¡Ya doy la casa por deshecha!». Santa Teresa de Jesús, que ya conocía a Éboli, le había comentado al monarca que más le valdría a la princesa ocuparse de sus hijos.
     Con la viudedad la princesa destapó su verdadero carácter, amiga de fiestas y devaneos, intrigante palatina y compinche del secretario real, Antonio Pérez. Éboli puso sus encantos al servicio de sus ardides, tratando de ganarse a don Juan de Austria y al propio monarca, de quien pudo ser amante ya desde joven.
Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0506  Alarico promulga la Lex Romana Visigothorum o Breviario de Alarico.
1208  Nace Jaime I el Conquistador.
1653  Nueva Amsterdam, más tarde denominada Nueva York, adquiere la categoría de ciudad.
1852  El sacerdote Martín Merino trata de apuñalar a Isabel II.
1882  Nace el escritor irlandés James Joyce, y el mismo día de 1922 se publicaría la novela Ulises.

1 DE FEBRERO DE 850

Ramiro, Ordoño y la leyenda de Clavijo


El 1 de febrero de 850 moría el rey astur Ramiro I, sucediéndole su hijo que reinaría con el nombre de Ordoño I. Ramiro I fue un rey severo, culto y honrado, creador del llamado arte ramirense, y apodado «la vara de la justicia» por los duros castigos que aplicaba contra la magia y el bandolerismo. Ambos, padre e hijo, frenaron sendas incursiones vikingas en el noroeste peninsular. Sin embargo, sólo Ordoño se batiría en Clavijo, concretamente en las inmediaciones de Albelda, tratando de rendir su estratégica fortaleza, aunque la leyenda atribuye a su padre la simbólica batalla.
     Según las crónicas compostelanas, hacia el año 844 Ramiro se enfrentaría al emir Abderramán II en la batalla de Clavijo, en La Rioja, debido a la imposición de un vergonzoso tributo de cien doncellas en aquellas tierras. La superioridad del emir obligó a Ramiro a refugiarse en la fortaleza y allí, al caer la noche, el monarca tuvo una gran visión. Se le apareció el apóstol Santiago que le pidió ánimo y valor, explicándole que el Señor le había confiado la protección de las tierras de España. El apóstol le vaticinó una gran victoria contra el sarraceno en la que él mismo colaboraría. «Me veréis», dijo, «vestido de blanco, sobre un caballo blanco portando en la mano un estandarte blanco». A la mañana siguiente cargaron las huestes cristianas al grito de «¡Por Santiago!» y en el fragor de la lucha se apareció la figura blanca del apóstol desprendiendo una gran luz. Tras la batalla, Ramiro realizó una gran ofrenda al apóstol y estableció su culto en la sede compostelana. Hasta aquí la leyenda.
     La realidad es que Ramiro y Abderramán II nunca se enfrentaron directamente y menos en Clavijo. Sí lo hicieron sus hijos, Ordoño y Muhammad, en la mencionada batalla de Albelda, que tuvo dos capítulos en un margen de siete años con victoria final para los cristianos, que rindieron la fortaleza tras siete días de asedio. La leyenda de Clavijo quedará sin embargo en el imaginario de las gestas españolas y la invocación del apóstol servirá para estimular el espíritu durante el combate, tanto más si el enfrentamiento tiene connotaciones religiosas.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1810  Capitulación de Sevilla ante los franceses en la Guerra de la Independencia.
1908  Mueren en un atentado terrorista en Lisboa Carlos I, rey de Portugal, y el príncipe heredero, Luis Felipe.
1912  Se funda la Escuela Naval Militar de España.
1913  Inauguración en Madrid del reconstruido Teatro de la Zarzuela, que se había incendiado tres años antes.
1941  Se constituye la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (Renfe).

portada

Pedro García Luaces

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