22 DE SEPTIEMBRE DE 1554

Hawkins y Drake muerden el polvo en San Juan de Ulúa


El 22 de septiembre de 1554 el pirata inglés John Hawkins y su pupilo Francis Drake caían derrotados en la batalla de San Juan de Ulúa. Hawkins había impuesto en las Indias un método de contrabando altamente persuasivo. El corsario arribaba a los puertos coloniales con mercancía, a menudo esclavos robados en barcos negreros, y exigía su intercambio bajo amenaza de bombardear la ciudad. Lo curioso es que pudiendo llevarse la mercancía gratis, el pirata prefería comerciar, pagando incluso el pertinente impuesto. A Isabel I le encantó la estrategia y puso a su disposición dos galeones de la Armada, el Jesus of Lubeck y el Minion. A bordo iba un joven aún desconocido de poco más de veinte años y de nombre Francis Drake, sobrino del hermano de Hawkins.
     En una de sus «misiones comerciales» a Hawkins le sorprendió un temporal frente a las costas de Cuba y su flota quedó destrozada. No encontró más puerto que el de Veracruz y supo además que la flota de Indias estaba a punto de arribar. Podía matar dos pájaros de un tiro, reparar sus barcos y robar la plata española. De camino, Hawkins apresó dos mercantes y entró en puerto detrás de ellos. Cuando dos oficiales salieron a recibirlos, Hawkins los apresó y exigió la reparación de sus naves, tras lo cual esperó con tranquilidad la llegada de la flota española. Ésta llegó antes de lo previsto. La integraban trece barcos, pero sólo uno de guerra. No eran unos extraordinarios refuerzos pero su almirante, don Francisco Luján, no admitió la huida. Entró en la bahía ante la mirada de Hawkins y, tras una rápida descarga de la mercancía, se dispuso a defender la ciudad. Luján conocía los métodos de Hawkins, así que el parlamento que sostuvieron no pasó de un paripé. Ninguno pensaba cumplir lo pactado. El español inició el ataque, respondido por los cañones ingleses. En la batalla, un contingente español tomó una fortaleza vecina y masacró con sus cañones la flota británica. La nave almirante fue abordada y otras tres hundidas. El descalabro fue absoluto y sólo Hawkins y Drake pudieron huir a bordo de dos naves. Desde entonces, Isabel I prefirió suspender su red de contrabandistas y soltar a los «perros del mar», corsarios que guardaban el guante blanco y disparaban antes de preguntar.




Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0852  Fallece Abderramán II y le sucede Mohamed I. Había martirizado a muchos cristianos y su muerte se consideró un castigo divino.
1499  Tratado de Basilea, que declara a Suiza Estado independiente.
1554  Fallece Francisco Vázquez de Coronado, conquistador español.
1832  Llega Luisa Carlota al palacio de La Granja y consigue anular el cambio derogando la Ley Sálica.
1980    Irak invade Irán, dando inicio a la guerra entre ambos países.

21 DE SEPTIEMBRE DE 1895

Nace Juan de la Cierva, inventor del autogiro


Juan de la Cierva y Codorníu nació en Murcia el 21 de septiembre de 1895 y murió en Inglaterra, en un accidente aéreo, en diciembre de 1936. Fue ingeniero de caminos, canales y puertos, inventor, científico aeronáutico y aviador. Su mayor creación, un hito en la historia de la tecnología española, fue el autogiro, predecesor directo del helicóptero. Era hijo de Juan de la Cierva y Peñafiel, abogado, varias veces ministro y alcalde de Murcia. Su vocación se manifestó muy temprano: era un niño cuando construyó, con su amigo Tomás de Martín-Barbadillo, modelos capaces de volar. En 1912, cuando aún no había cumplido los diecisiete años, construyó y puso en el aire un avión biplano, llamado El Cangrejo o BCB-1, con piloto y pasajero. Lo logró desde la sociedad BCD, que había constituido con sus compañeros José Barcala y Pablo Díaz, pionera en la aeronáutica española. En 1920, diecisiete años después de los vuelos autopropulsados de Richard Pearse y de los hermanos Wilbur y Orvile Wright, De la Cierva construyó en Madrid el primer autogiro. Si en el avión las alas están unidas al fuselaje, en el autogiro lo están a un rotor. El Cierva C.1 llevaba el fuselaje, las ruedas y el estabilizador vertical de un monoplano francés Deperdussin construido en 1911, sobre el cual el inventor montó dos rotores de cuatro palas y, sobre ellos, una superficie vertical para el control lateral. Los rotores dependían de un motor Le Rhône de 60 caballos. El aparato no llegó a volar, pero permitió a De la Cierva descubrir qué debía corregir. Tras dos intentos fallidos más, los modelos C.2 y C.3, y numerosas pruebas realizadas en el túnel de viento de circuito cerrado del aeródromo de Cuatro Vientos —construido por Emilio Herrera y el mejor de Europa en aquella época—, De la Cierva construyó en 1922 el C.4, con las palas del rotor articuladas en encaje en el eje. Alejandro Gómez Spencer lo pilotó con éxito en enero de 1923 en el aeródromo de Getafe: 180 metros de recorrido. Días después, introducidas algunas modificaciones, se logró un vuelo de 4 kilómetros y 4 minutos en Cuatro Vientos. El motor tenía ahora más del doble de potencia. En julio se construyó el C.5, que voló en Getafe, y De la Cierva consiguió el apoyo del Estado. Paradójicamente, su muerte, en 1936, fue en un accidente de un avión tan probado —un Douglas DC-2— que hacía la línea regular entre Londres y Amsterdam.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1177  Alfonso VIII y Alfonso II rinden Cuenca tras nueve meses de cerco.
1292  Sancho IV conquista Tarifa tras una campaña económicamente agotadora.
1558  Fallece en Yuste Carlos V.
1794  Regresa la expedición de Malaspina.
1832    Fallece el escritor británico Walter Scott.

20 DE SEPTIEMBRE DE 1604

Concluye el sitio de Ostende


El 20 de septiembre de 1604 finalizaba el sitio de Ostende, que se prolongó durante casi tres años. La ciudad de Ostende tenía una importancia moral y estratégica para el gobernador español, por entonces el archiduque Alberto. Por un lado era la única plaza rebelde en Flandes que nunca había sido española; por otro estaba su importancia táctica. Ostende dominaba la salida al mar del Norte, había sido base de operaciones en la reciente victoria holandesa en Nieuwpoort y era nido habitual de los llamados «mendigos del mar», flota corsaria de las Provincias Unidas. La empresa no iba a ser sencilla, la ciudad tenía fama de inexpugnable. Amurallada, contaba con dos fosos defensivos y un sistema de esclusas que permitía jugar con el nivel del mar, haciendo los fosos navegables o convirtiéndolos en trampas de fango. Alejandro Farnesio ya había tratado de rendir la ciudad en el pasado y había tenido que desistir.
     El sitio de Ostende comenzó el 5 de julio de 1601. Durante tres años constituyó una campaña en sí misma, con un asedio feroz y escaramuzas constantes que causaron extraordinarias bajas en ambos bandos. En septiembre de 1603 el asedio contaría con un nuevo liderazgo, el de Ambrosio de Espínola, que se licenciaría como reputado general frente a sus muros. Espínola era un noble genovés que un año antes había financiado y puesto a disposición de Felipe III un ejército de 6.000 hombres. Aún faltaban veinte años para que Velázquez lo inmortalizase recibiendo las llaves de la ciudad de Breda.
     Espínola dio un nuevo impulso al asedio, levantando trincheras y fortificaciones y fijando el ataque por las zonas más accesibles. El 20 de septiembre de 1604 Espínola lograba la rendición de la ciudad, al aprovechar una brecha en la muralla sur. Las vidas de los 3.000 asediados fueron respetadas. Habían sido tres años de guerra global, cruel y encarnizada, con tintes de batalla de Troya por la dureza de la resistencia. En ocasiones predominaban los combates, a veces la diplomacia y el espionaje, otras muchas la guerra técnica, con protagonismo de los ingenieros y sus inventos, como los típicos «salchichones», barcas de mimbre con lastre de piedras para vadear los pantanos. La crudeza de la batalla fue tal que al poco de rendirse Ostende se firmaría la Tregua de los Doce Años.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1575  Parte hacia España Miguel de Cervantes. Antes de llegar a Barcelona será apresado por piratas berberiscos.
1697  Tratado de Rijswijk, suscrito por Inglaterra, España, el Sacro Imperio Romano Germánico y Francia, que pone fin a la Guerra de la Gran Alianza o de los Nueve Años.
1792  Afortunada victoria de Francia frente a los ejércitos prusianos en la batalla de Valmy.
1887  Botadura del acorazado inglés Trafalgar, el mayor de su tiempo.
1941  Kiev cae en manos alemanas en la Segunda Guerra Mundial.

19 DE SEPTIEMBRE DE 1468

Acuerdo de los Toros de Guisando:
Isabel se impone a la Beltraneja


El 19 de septiembre de 1468 Isabel, la futura Reina Católica, es jurada princesa de Castilla en la venta de Toros de Guisando. Días antes había obtenido de su hermanastro Enrique IV el compromiso de la sucesión al trono de Castilla por delante de su hija Juana. Sobre la Beltraneja pesaba la sospecha de la ilegitimidad. Se decía que era fruto de las relaciones de la esposa de Enrique con uno de sus validos, Beltrán de la Cueva (de ahí su apodo), pues el monarca castellano, llamado el Impotente, no podía mantener relaciones normales. Pero si el acuerdo de los Toros de Guisando suponía un reconocimiento implícito de la bastardía de su hija Juana, ¿por qué lo aceptó Enrique?
     Enrique IV fue un mal monarca, débil y manipulable, al que le tocó reinar en una época de insoportables tensiones nobiliarias. El mal hacer de sus validos y el crecimiento de un poder nobiliario libre de autoridad, le llevó a sufrir la llamada «farsa de Ávila» en la que sus oponentes destituyeron de todos los atributos regios a un muñeco que representaba al monarca. Esta nobleza hostil apoyaba la candidatura del hermano del Rey, el infante don Alfonso. Con la muerte de Alfonso en junio de 1468 fue su hermana Isabel quien capitalizó la inercia de este movimiento, convencida de la ilegitimidad de la Beltraneja. Poco pudo oponerse el Rey al acuerdo, presionado por sus propios apoyos para favorecer la paz y viendo a su esposa, la supuesta adúltera, huir de su lado para refugiarse en el castillo de Beltrán.
     El acuerdo de los Toros de Guisando, en definitiva preveía el reconocimiento de Isabel como princesa y heredera con una serie de rentas y señoríos para el sustento de su casa y el reconocimiento de Enrique como Rey legítimo, lo que suponía el fin de las farsas y las guerras. Como Rey, a Enrique le correspondía buscar un esposo para la princesa, cuestión esta que puso en peligro el acuerdo pues Isabel ya tenía en mente a Fernando, enlace que el Rey nunca aceptaría. Este punto, a la postre incumplido, contemplaría la potestad de Isabel para rechazar a los pretendientes. Por último, se establecía que la reina sería devuelta a Portugal para mayor dignidad del Rey, pero su hija, sobre cuya legitimidad no hubo pronunciamiento, permanecería en la corte.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1309  Fallece Guzmán el Bueno.
1476  Concluye la guerra civil castellana con el asalto de Toro.
1783  Los hermanos Montgolfier realizan su primer vuelo en globo, en Versalles, Francia.
1815  Pronunciamiento en La Coruña del general Porlier, que será ejecutado el día 26.
1939    Hitler ofrece la paz a Francia e Inglaterra, a condición de que reconozcan sus conquistas.

18 DE SEPTIEMBRE DE 1475

Batalla de Baltanás, una pírrica victoria para la Beltraneja


El 18 de septiembre de 1475 se produce la batalla de Baltanás dentro de la Guerra de Sucesión por el trono de Castilla. A la muerte de Enrique IV los partidarios de su hija Juana no aceptaron la coronación de Isabel como reina de Castilla. Para los opositores a la Reina, su matrimonio con Fernando de Aragón sin autorización regia había invalidado el acuerdo de Toros de Guisando. Cierto era que ahora Isabel contaba con el apoyo de la corona de Aragón pero su rival tenía el favor de la nobleza castellana y también el de su poderoso tío, Alfonso V, rey de Portugal.
     La guerra civil no fue sangrienta. Hubo pocas batallas y mucha diplomacia, tratando de ganar cada bando el favor de las ciudades y de sus nobles dominantes. Alfonso V tomó la iniciativa invadiendo Castilla, una estrategia que tuvo su punto culminante en la batalla de Baltanás. En ella las tropas portuguesas vencieron a las castellanas y tomaron prisionero a su comandante, el conde de Benavente, pero bien pudo calificarse como victoria pírrica, pues los portugueses, muy superiores en número, sufrieron muchas más bajas y por encima de ello, la batalla cambiaría el rumbo de la guerra. El rey portugués fue consciente de que lejos de sus fronteras su causa no encontraría más adhesiones, sino más bien hostilidad, y a partir de entonces adoptaría una táctica defensiva que poco a poco fue cediendo terreno hasta su definitiva derrota en la batalla de Toro.
     Tras la batalla, la reina Isabel se presentó en Baltanás para llorar a los caídos, que según parece fueron sólo seis soldados, y consolar a sus gentes por el saqueo sufrido. La Reina concedió a la villa una demora de dos años para todas sus deudas y quiso que sus rentas fueran destinadas a resarcir a los perjudicados. Este gesto humanitario, unido al buen recibimiento ofrecido al prisionero, Rodrigo Alfonso Pimentel, duque de Benavente, por el que se pagó un jugoso rescate, sirvió de excelente propaganda para la causa de Isabel, que ya tomaba ventaja en el campo de batalla gracias al buen liderazgo de su esposo Fernando. Las Cortes de Madrigal pusieron las bases de la pacificación castellana, que evitaría humillaciones y expolios y conseguiría enterrar para siempre la profunda división de la nobleza castellana.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
0737  Posible fecha del fallecimiento de don Pelayo, caudillo de la Reconquista y primer rey Astur.
1499  Gran recibimiento en Portugal al navegante Vasco de Gama, que había rodeado por mar el continente africano.
1750  Nace Tomás de Iriarte, escritor y fabulista español.
1851  Sale a la venta el primer número del periódico The New York Times.
1868    El general Juan Prim y el almirante Juan Bautista Topete inician un pronunciamiento en Cádiz contra Isabel II, que se convertirá en la Revolución Gloriosa.

17 DE SEPTIEMBRE DE 1580

Nace Francisco de Quevedo y Villegas


El 17 de septiembre de 1580 nacía en Madrid Francisco de Quevedo y Villegas. De niño se educó con los jesuitas, de donde le pudo venir tanto su noble espíritu como ese afán peleón que le acompañó en vida. Estudió en las universidades de Alcalá de Henares y Valladolid, coincidiendo su estancia allí con la capitalidad del reino, lo que aprovechó para darse a conocer en la corte. Trabó amistad con el duque de Osuna, que se lo llevó a Sicilia aprovechando su habilidad con las lenguas. Al caer en desgracia el duque lo hizo también su protegido, siendo recluido en su señorío manchego de Torre de Juan Abad. De vuelta a Madrid supo frecuentar la amistad del conde-duque de Olivares y hacerse hueco de nuevo. Al contrario que Góngora, Quevedo fue siempre un poeta cortesano. Su ingenio hiriente y certero se acomodaba bien a esa frivolidad elevada que cultivaba la nobleza. Pero a un autor de su talento tanta ligereza se le terminó haciendo pesada. Alternó sus andanzas cortesanas con largos periodos de distancia y soledad en su señorío manchego de Ciudad Real. Así pudo el poeta afrontar sus obras de mayor hondura, desde las series de Sueños hasta su ensayo patriótico, La España defendida.
     Con la destitución de Olivares, Quevedo es de nuevo recluido. Sin protectores de alcurnia sus excesos satíricos eran castigados con frecuencia. Hombre de acción, agente político, ingenioso conversador, intrigante, conservador, burlón y patriota, la personalidad y las vivencias de Quevedo opacan a veces una obra que por su elevado nivel carece de aristas solitarias en las que fijarse. No hay en su bagaje una sola obra que resuma su espíritu o que represente la cumbre de sus letras. Desata su ingenio en lo grotesco, pero se mueve con grandeza por todas las variedades estilísticas. Suyos serán los más inspirados versos de amor (su cuerpo dejará, no su cuidado/ serán ceniza más tendrán sentido/ polvo serán más polvo enamorado) de moral o de política. Quizás El Buscón, su aportación a la picaresca, pueda definir una constante en su obra, el gusto por la recreación, la deformación o la parodia. Por eso encontró en Góngora, un innovador, al rival de su altura y cruzará con él ingenios y malicias.
     En la recta final de su vida escribe sus obras más maduras, alejado ya de su gusto por incordiar. De aquí vienen La cuna y el sepulcro, Introducción a la vida devota, La hora de todos, Marco Bruto o Política de Dios, escritas con voluntad de verlas publicadas. Murió en el convento de santo Domingo, en Villanueva de los Infantes, el 8 de septiembre de 1645.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1665  Fallece Felipe IV. Mariana de Austria será regente hasta la mayoría de edad de Carlos II.
1678  Paz de Nimega con Francia.
1679  Fallece Juan José de Austria, hijo bastardo, pero reconocido, de Felipe IV.
1743  Nace el marqués de Condorcet, filósofo y matemático francés.
1978    Acuerdos de Camp David entre el presidente egipcio Anwar el-Sadat y el primer ministro israelí Menahem Begin, con la mediación del presidente Jimmy Carter.

16 DE SEPTIEMBRE DE 1913

Toma la alternativa el torero Juan Belmonte


El 16 de septiembre de 1913 tomaba la alternativa el torero Juan Belmonte, el hombre que revolucionaría el mundo del toreo. Era Belmonte el tipo de torero hecho a sí mismo. No tuvo más remedio. Quedó huérfano de madre muy niño y sólo asistió a la escuela hasta los ocho años. Ayudaba a su padre en una modesta quincallería y empezó a frecuentar pandillas de las que nada bueno podía aprender, salvo resistir y endurecerse. Fue creciendo el torero, con su aire triste y famélico, fiero y desgarbado. Sus amistades, cada vez más toreras, no dejaban de ser poco aconsejables. Belmonte toreaba de noche en las dehesas, ocultándose de la Guardia Civil, a menudo en cueros, empapado tras haber cruzado un río o lleno de ortigas.
     Su primera novillada en la Maestranza fue desafortunada. Las reses no eran buenas y al tercer aviso se arrodilló encarando al astado y suplicó: «¡Mátame!». Esa escena resumía su talante, el éxito o la muerte, cualquier cosa antes que un toreo tibio. Su estilo refundó el toreo sobre nuevos conceptos, ralentizando el tiempo en la lidia, esperando al toro inmóvil, arrimándose como nunca se había visto y ocupando espacios naturales de la carrera del toro, que él habría de templar y redirigir. Por encima de su técnica, espontánea y desgarrada como un quejido flamenco, estaba su personalidad, su carisma, su aura. Su duelo con Joselito, maestro de la técnica pura, convirtió su época en el siglo de oro del toreo. La rivalidad entre los dos antagónicos toreros llevó la fiesta a la cima de su popularidad y propició la construcción de plazas llamadas monumentales, con grandes aforos para todos los caudales. Logró también la atención y el favor de los intelectuales, algunos, como Valle-Inclán, buenos amigos suyos.
     Su relación con Joselito era de franca amistad y en ocasiones, tras los viajes, cambiaban a propósito de vagón para no defraudar a sus incondicionales, que esperaban dos adversarios encarnizados. La inesperada muerte de Joselito, tan representativa de la incertidumbre del toreo, dejó a Belmonte hundido; y tras dos amagos de abandono, se cortó para siempre la coleta.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1394  Fallece Clemente VII, papa de Aviñón. El 27 será elegido Pedro de Luna con el nombre de Benedicto XIII.
1410  Fernando de Antequera toma la ciudad de Antequera tras un brillante cerco, que comienza el 26 de abril. El 14 de octubre es recibido con honores en Sevilla.
1498  Fallece Tomás de Torquemada, inquisidor español.
1542  Las fuerzas de Diego de Almagro el Mozo son vencidas por Cristóbal Vaca de Castro, gobernador de Perú. Fin de las luchas intestinas entre colonizadores españoles.
1810    El cura Miguel Hidalgo convoca a una lucha armada contra los españoles, acto llamado El Grito de Dolores, que da inicio a la independencia de México.

15 DE SEPTIEMBRE DE 1585

Francis Drake, patente de corso


El 15 de septiembre de 1585 sir Francis Drake partía del puerto de Plymouth al mando de una flota de 23 barcos rumbo a las Indias. Francis Drake era entonces un marino de prestigio que había emulado a Magallanes y Elcano dando la vuelta al mundo a bordo de su nave, la Golden Hind. El pirata, que ya contaba con patente de corso, se había despachado a gusto saqueando poblados indefensos y desvalijando a todo mercante que se le ponía a tiro. Frente a Costa Rica apresó uno de los galeones de Manila, donde encontró cartas de navegación para la travesía del Pacífico. Sabiendo que toda la Armada española estaría esperándole, aprovechó su botín para lanzarse hacia el Pacífico y regresar a Inglaterra rodeando África. La reina recibió su hazaña con entusiasmo y en la misma cubierta del barco le nombró caballero, asegurando que era el primer comandante que daba la vuelta al mundo y tachando a Elcano de mero lugarteniente.
     Así estaban las cosas cuando el «honorable» Sir Francis Drake, parlamentario, alcalde de Plymouth y dueño de una abadía, se lanzó de nuevo a las Indias con la intención de hostigar las posesiones españolas. Drake partía con 23 barcos y 2.500 hombres. Aunque no sería nombrado almirante hasta mucho después, la flota que comandaba bien podía considerarse de guerra. Antes de llegar a las Indias el pirata atacó las costas gallegas, donde la ciudad de Vigo organizó una heroica resistencia que obligó a los ingleses a huir sin su botín. También fracasaría en las Canarias, aunque no se le resistirían Santo Domingo ni Cartagena de Indias. Tras conocer los saqueos, Felipe II pondría en marcha la invasión de Inglaterra, lo que a la postre sería el desastre de la Armada Invencible.
     La secuencia explica la razón de ser de los corsarios. Vigo y Santa Cruz habían resistido a Drake, que, sin embargo, campaba a sus anchas por América. En contra de lo que se cree, las colonias americanas estaban precariamente defendidas, su población era escasa y los asentamientos muy dispersos. Eran una «pera en dulce» para los enemigos de España, que otorgaban a sus marinos «patente de corso», esto es, avituallamiento y recursos, a cambio de una parte del botín. Así surgieron los corsarios, no sólo ingleses, sino también franceses y holandeses, que para España, que los sufría, no se diferenciaban de los demás piratas.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1521  Carlos V concede título de ciudad a Panamá, fundada por Pedrarias Dávila.
1613  Nace en París el duque de la Rochefoucauld, político y escritor.
1784  Nace en Madrid don Cipriano de Palafox, duque de Teba y padre de la emperatriz Eugenia.
1894  Nace Jean Renoir, pintor francés.
1943  Primera entrevista entre Hitler y Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial.

14 DE SEPTIEMBRE DE 791

Sube al trono Alfonso IIel Casto, primer peregrino
a Santiago


El 14 de septiembre de 791 el rey astur Bermudo abdicaba en la figura del joven Alfonso al verse incapaz de responder a la terrible amenaza bélica del nuevo emir cordobés, Hisham I. Hijo del feroz Fruela y nieto del primer Alfonso, el Rey Casto parecía escogido para afrontar los peligros que se cernían sobre el joven reino astur. Por delante tenía la ardua tarea de convertir un reino frágil y amenazado en una realidad imparable que Córdoba no podría más que asumir. Entre Alfonso II y su misión se erigió un rival formidable, el joven emir Hisham. Ambos alternaron grandes victorias con sonados desastres. Pegó primero el Rey Casto con una gran victoria en Lutos, pero al año siguiente, ante una nueva campaña musulmana, se confió en exceso y presentó batalla en campo abierto, cayendo derrotado en Las Babias. Alfonso fue perseguido y tuvo que sacrificar a su caballería, mandando a la muerte al fiel Gadaxara, al mando de tres mil caballeros contra el triple de moros. Ambos bandos asumían que el reino no podía maniobrar sin cabeza y la de Alfonso era la más cotizada.
     En 796 el emir Hisham fallecía y le sucedía su hijo Al-Hakan, hombre colérico y gobernante arbitrario que tuvo que lidiar con sucesivos levantamientos internos. En este contexto, Alfonso II lideró su más temeraria campaña, la conquista de Lisboa. El mismo Carlomagno quedó impresionado ante la audacia de un monarca que apenas podía defender su reino y se lanzaba a una conquista improbable, atravesando 800 kilómetros de tierra hostil. Alfonso II fomentó la amistad con el rey franco enviándole prisioneros y botín para que la cristiandad conociese la heroica resistencia del reino astur.
     Pero si hubo un hecho en el reinado de Alfonso II que le dio resonancia mundial fue el hallazgo de la tumba del apóstol en 813. Descubierta por un ermitaño con la ayuda providencial de un intenso resplandor, su autenticidad, hoy más que dudosa, fue confirmada por el obispo de Iria Flavia, que trasladó la diócesis a Compostela. Alfonso II fue el primer peregrino y la influencia de su aliado Carlomagno convirtió a la ciudad en el tercer eje del peregrinaje mundial junto a Roma y Tierra Santa. La figura del patrón de España se convirtió, desde entonces, en símbolo de la Reconquista.




Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1104  Fallece Pedro I en el valle de Arán y le sucede su hermano Alfonso I, rey de Aragón y de Navarra.
1321  Fallece Dante Alighieri, autor de La divina comedia.
1730  Ingresa en los franciscanos fray Junípero Serra.
1812  Napoleón entra en Moscú, que al día siguiente empezaría a arder.
1916  Fallece José Echegaray, ingeniero y dramaturgo, Premio Nobel en 1904.

13 DE SEPTIEMBRE DE 1598

Fallece el rey Felipe II, sucediéndole en el trono Felipe III


El 13 de septiembre de 1598 fallecerá, víctima de la gota, Felipe II, llamado el rey prudente. Afrontó con admirable resignación sus últimos días aquejado de fuertes dolores por la supuración de sus llagas. Desde 1595 yacía postrado en un diván portátil, curioso ingenio que hoy se exhibe en El Escorial y que bien puede ser el precedente de la silla de ruedas. Anteriormente contaba con un sofá articulado pero hubo que añadirle movilidad a raíz de un incidente que por poco acaba con su vida. Un día de fuerte tormenta su estancia se inundó llegándole el agua hasta la cintura y como nadie era capaz de mover la pesada silla tuvo que aguantar allí resignado hasta que la lluvia cesó y bajó el nivel del agua. Sus facultades mentales también decaían y, aunque delegó en su hijo la firma de documentos y otras tareas burocráticas, se resistió a dejar el poder como hiciera su padre Carlos V. Al menos hasta que encontrase una solución para los Países Bajos. Creyó encontrarla separando el reino de la corona española y entregándoselo al archiduque Alberto de Austria, que casaría con su hija Isabel.
     Resuelto este asunto, el Rey pudo abandonar la política de Estado. Pese a la división de su herencia, dejaba el reino más extenso que jamás abarcó España gracias a la anexión de Portugal y la imponente colonización de los conquistadores españoles y portugueses, que extendían los dominios de España desde Filipinas a Angola y de México a Tierra de Fuego. También dejaba unas finanzas asfixiadas y un fuerte endeudamiento. Legó a su hijo algunos sabios consejos: no abandonar nunca la fe católica, gobernar con justicia, permanecer en España y cuidar su prestigio en el extranjero. Lo cierto es que no confiaba en exceso en su primogénito: «Dios, que me ha dado tantos reinos, me ha negado un hijo capaz de gobernarlos. Temo que me lo gobiernen». En efecto, Felipe III fue un monarca sin carácter que legó el gobierno de España a su valido el duque de Lerma, y del que todo lo bueno que se puede decir es que no perdió ninguno de los grandes reinos que formaban la corona, que no es poco. 



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1592  Fallece Michel de Montaigne, pensador francés.
1739  Fallece en Madrid Francisco Piquer, fundador del Monte de Piedad.
1791  Luis XVI sanciona la primera Constitución del pueblo francés y jura respetarla.
1888  Ley de lo Contencioso Administrativo.
1923    Golpe de Estado en España, protagonizado por el general Primo de Rivera, que suspende la Constitución, disuelve el Parlamento e instaura la dictadura.

12 DE SEPTIEMBRE DE 1213

Pedro IIde Aragón es derrotado 
por Simón de Monfort en Muret


El 12 de septiembre de 1213, Pedro II de Aragón perdía la vida al ser derrotado por Simón de Monfort en la batalla de Muret. Paradojas de la historia, el héroe de las Navas de Tolosa, el Rey que había sido coronado en Roma, renovando los votos de su vasallaje al pontífice Inocencio III, moría defendiendo la herejía albigense ante los caballeros cruzados de Simón de Monfort.
     El reinado de Pedro II de Aragón se vio determinado por su herencia traspirenaica, que le obligó a defender un proyecto de imperio occitánico del que no podía salir victorioso. El padre de Pedro II, Alfonso II de Aragón, recibió en herencia de su primo la Provenza francesa, lo que le permitía acercarse al viejo sueño de Ramón Berenguer IV: un reino catalano-aragonés que limitase al norte con la línea del Ródano y al sur con la región de Murcia. Inclinada ya su política hacia el Mediodía francés, Alfonso renunció a Murcia en el Tratado de Cazola y trató de hacerse fuerte en la Provenza frente al conde de Toulouse.
     Pedro II llegaría al poder con la obligación de atender a sus dominios extrapeninsulares, no obstante tomó parte en la gran batalla de su tiempo, las Navas de Tolosa y colaboró en la Reconquista avanzando sus límites fronterizos hacia la codiciada plaza de Valencia. Al norte de los Pirineos, la defensa de un bloque político entre el Ródano y el Ebro, llevó al monarca aragonés a enfrentarse con las regiones del norte, encontrándose en el medio con la expansión de los herejes albigenses. Ni los cruzados que lideraba Simón de Monfort perseguían sólo el triunfo de la ortodoxia ni el buen monarca aragonés pretendió nunca defender la causa albigense. La lucha religiosa se sumó a la política y los intereses quedaron entrecruzados. En el plano militar, Simón de Monfort era el mejor general de su época y se impuso con lógica, haciéndose con todo el Languedoc, el condado de Toulouse y el ducado de Narbona. En vano intentó Pedro II buscar la paz encomendando a Monfort la educación de su hijo Jaime, el futuro Rey Conquistador, que crecería en cautividad hasta que el Papa lograse su liberación.
     El resultado de Muret provocó el repliegue de los catalano-aragoneses hacia este lado de los Pirineos, encontrando entonces que habían pecado de soberbia renunciando a la frontera del sur por el volátil sueño del Mediodía francés.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1297  Se firma el Tratado de Alcañices, por el cual los pueblos de Aracena y Aroche (Huelva), en poder de Portugal, pasan definitivamente a la corona de Castilla.
1703  El archiduque Carlos de Austria se proclama, en Viena, Carlos III de Austria.
1938  Hitler reclama los Sudetes.
1953  Nikita Jrushchov asume el cargo de secretario general del Partido Comunista de la URSS.

11 DE SEPTIEMBRE DE 1714

Barcelona se rinde en la Guerra de Sucesión española


El 11 de septiembre de 1714 terminó el capítulo catalán de la Guerra de Sucesión, con la caída de Barcelona en manos de Felipe V, el primer Borbón que reinó en España. Al morir sin descendencia Carlos II, «el Hechizado», se había desatado una guerra que, según estimaciones, costó un millón de vidas. La contienda enfrentó a quienes apoyaban al archiduque Carlos de Austria (austracistas) para dar continuidad a la monarquía y quienes preferían ver en el trono a Felipe de Anjou (borbónicos). La corona de Aragón escogió al austriaco, al que coronó en Barcelona en febrero de 1706 como Carlos III de España. Como este conflicto involucraba a varias potencias, entre ellas Francia e Inglaterra, no se reconoció a Felipe de Anjou hasta el Tratado de Utrecht de 1713, fecha en la que, ya como Felipe V, el nuevo rey se lanza a la lucha contra su rival.
     Barcelona no cayó, pues, como suele decirse hoy, en una guerra por la independencia de Cataluña, sino entre dos testas coronadas que luchaban por el poder, aunque sí implicó y puso en riesgo la unidad de España, especialmente la de Castilla y Aragón. El nacionalismo catalán, sin embargo, recuerda esta fecha como una derrota propia y por ello se conmemora oficialmente como Día Nacional de Cataluña, con una ofrenda floral ante el monumento a Rafael de Casanova (1660-1743), quien combatió en defensa del Austria y no por la independencia catalana. En el curso de la Renaixença, fuente del catalanismo moderno, en el siglo xix, intelectuales y políticos rescataron su figura como símbolo de la lucha por las libertades locales. Casanova pertenecía a una familia de buena posición, con tierras y fincas, y comerciantes de grana y lana: burguesía en sentido estricto, que dio a su hijo estudios de Derecho. En el momento del sitio de Barcelona, era consejero tercero del Consejo de Ciento, institución que sería abolida tras la derrota de Carlos III —quien le nombraría «caballero honrado», haciéndolo ingresar así en la baja nobleza—, y miembro de la Junta Secreta, de cinco personas, que elaboraba las propuestas del general Villarroel, jefe de los austracistas. El asedio de Barcelona se inició en 1713 y a finales de este año Casanova fue elegido Consejero Jefe (Conseller en Cap) de Barcelona. El 11 de septiembre de 1714, se presentó en la muralla con una bandera de Santa Eulalia. En el combate fue herido en un muslo y llevado a un hospital. Sobrevivió escondido y en 1719 fue amnistiado y volvió a su labor de abogado.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1111  Diego Gelmírez corona en Santiago a Alfonso Raimúndez, hijo de Urraca, pero no de Alfonso I.
1573  Juan de Austria toma Túnez con una gran flota.
1709  Batalla de Malplaquet. Los franceses, derrotados, tuvieron la mitad de bajas que sus rivales.
1934  Interceptado el navío Turquesa que enviaba armas a Asturias para la insurrección de octubre. Indalecio Prieto dirigía el contrabando.
2001  Estados Unidos sufre el peor ataque terrorista de su historia por obra de radicales islamistas.

10 DE SEPTIEMBRE DE 1831

Se crea la Bolsa de Madrid


El 10 de septiembre de 1831 se aprueba la Ley de creación y organización de la Bolsa de Madrid bajo el reinado de Fernando VII. Su antecedente más antiguo eran las Lonjas de Contratación, mercados de grano y tejidos para el comercio mediterráneo creados en tiempos de Jaime I el Conquistador. El 20 de octubre de 1831 tendría lugar la sesión inaugural de la Bolsa en el consulado de la Plazuela del Ángel. Las jornadas se abrían a las doce del mediodía y cerraban a las tres de la tarde. Las primeras empresas en cotizar fueron bancos, siderúrgicas y ferrocarriles, aunque representaban un porcentaje muy reducido del grueso del mercado bursátil. La verdadera función de la Bolsa era la financiación de la cuantiosa deuda pública que generaban los onerosos gastos militares del país. Aun contando con un funcionamiento similar a las bolsas de París, Londres o Nueva York, la creación de la bolsa madrileña generó más recelo que ilusión y una parte de los inversores la consideraban algo así como un juego de azar.
      En 1878 se inició la construcción del Palacio de la Bolsa, que fue inaugurado por la reina María Cristina el 7 de mayo de 1893. Por entonces ya existían la peseta, el Banco de España y un boletín en el que se publicaban las cotizaciones oficiales. La Bolsa fue creciendo en empresas cotizantes y a principios del siglo xx ya sobrepasaban las sesenta, a pesar de haber sufrido un duro varapalo con el desastre de Cuba, lo que redujo los valores al menos un 20 por ciento. Sobrellevó, en cambio, mucho mejor la Primera Guerra Mundial y el crack del 29, pero tuvo que cerrar en 1936 con el comienzo de la Guerra Civil.
      El 5 de marzo de 1940 abrió de nuevo el mercado bursátil, y ya no pararía de ascender hasta la crisis del petróleo de los años setenta, que en España se agravó ante la incertidumbre de la Transición. La entrada en Europa establece nuevas reglas y se crean nuevos organismos. Aparecen la Comisión Nacional del Mercado de Valores y las Sociedades de Valores. Las nuevas tecnologías facilitan el proceso de compra-venta hasta reducirlo a un simple «clic» de ratón. Además, la privatización de grandes empresas públicas aumenta la confianza del inversor. En 1998, cerca de ocho millones de españoles ya cotizan en bolsa y en 2006 se marcará el hito de rebasar los 14.000 puntos.



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1419  Cobarde asesinato del duque de Bolonia, Juan «Sin Miedo», durante su entrevista con Carlos VII.
1575  Segunda bancarrota del Gobierno de Felipe II.
1908  Nace Cesare Pavese, escritor italiano.
1967  Gibraltar vota en un referéndum ilegal mantenerse en el Reino Unido y no formar parte de España.
1981   Vuelve a España El Guernica procedente del Museo de Arte Moderno de Nueva York, junto a los 23 bocetos que lo completan.

9 DE SEPTIEMBRE DE 1530

Se declara catedral la iglesia metropolitana
de Ciudad de México


El 9 de septiembre de 1530, mediante bula del papa Clemente VII a instancias del emperador Carlos V, era declarada catedral la iglesia parroquial de Santa María de México. Fue el papa Paulo III quien le concedió el título de Metropolitana en 1547, aunque poco después Felipe II ordenaría demolerla para construir una nueva. En 1571, el virrey Martín Enríquez de Almansa y el arzobispo Pedro Moya de Contreras escenificaban la colocación de la primera piedra de la nueva catedral. No hacía mucho que el propio Hernán Cortés había realizado un acto similar, empleando piedras del templo Mayor de la Gran Tenochtitlán y situando la vieja iglesia de Santa María en el cruce de calzadas que llegaban de los cuatro puntos cardinales
     La nueva catedral metropolitana de México se convertiría en la máxima expresión de la arquitectura colonial en América. Su construcción se prolongó durante tres siglos y en ella confluirán distintos estilos arquitectónicos; el ornamento barroco de su espectacular coro; la fachada churrigueresca del costado oriental, probablemente el mejor exponente americano de este particular estilo; la bóveda estelar de crucería gótica; su fachada central, de inspiración barroca y acabado neoclásico; o el retablo herreriano del Altar del Perdón, que alberga el Cristo del Veneno, uno de los más deseados objetos de devoción del templo.
     La sacristía, terminada en 1623 guarda murales de los dos pintores más sobresalientes de Nueva España, Juan Correa y Cristóbal de Villalpando. Una vez terminado el interior, la catedral se inauguraría el 22 de diciembre de 1667, aunque el conjunto exterior, armonizado por el arquitecto Manuel Tolsá, no estaría terminado hasta finales del siglo xviii. A él se deberán las esculturas de la esperanza, la fe y la caridad de la portada principal, la cúpula octogonal y los campanarios.
     La magnífica catedral metropolitana, cuya historia se remonta a los primeros años de la colonización, viene arrastrando un problema de estabilidad que ha aflorado en los últimos años. La catedral se hunde. La fachada de poniente, asentada sobre un terreno farragoso, ha precipitado un desequilibrio que las modernas técnicas arquitectónicas han logrado corregir en gran medida. Mal podía imaginar Hernán Cortés que de su vieja basílica iba a surgir tan imponente catedral.


Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1282  Alfonso X maldice y deshereda públicamente a su hijo Sancho, que en abril de ese mismo año había reunido las Cortes de Valladolid y recabado apoyos contra él.
1585  Nace en París Armand Jean du Pessis, futuro cardenal Richelieu.
1654  Fallece San Pedro Claver, jesuita español.
1828  Nace León Tolstoi, cima literaria del siglo xix.
1897  Nace el novelista americano William Faulkner.

8 DE SEPTIEMBRE DE 1888

Se bota el submarino de Isaac Peral


El 8 de septiembre de 1888 se botaba en Cádiz el primer submarino de la Armada. Su inventor, Isaac Peral, había conseguido triunfar allí donde sólo la literatura de Julio Verne había logrado hacerlo. El submarino de Peral se sumergía gracias a dos hélices de giro vertical, al tiempo que un tanque se llenaba de agua sirviendo de lastre. Una vez sumergido se desplazaba con otras dos hélices horizontales. Un acumulador eléctrico de su invención suministraba la energía. La nave demostró en las pruebas oficiales que podía sumergirse hasta una profundidad de diez metros, navegar cuatro millas marinas y disparar con éxito un torpedo sobre un blanco lejano. Aparentemente, las pruebas habían sido satisfactorias y, sin embargo, no fue ésa la valoración política. Se formó una comisión con el almirante Montojo al mando, y se solicitaron pruebas más minuciosas con valoraciones en ocasiones tramposas, que acabaron por desmoralizar al inventor. La Armada, deprimida desde aquella amarga derrota de Trafalgar, mostraba por fin un motivo de orgullo y éste era rechazado arbitrariamente.
     Se ha hablado mucho de los motivos de este rechazo, tal vez intereses corruptos en cuanto al abastecimiento de sus piezas, tal vez enemistades enconadas o simple desbarajuste político. La llegada de los conservadores, con Cánovas a la cabeza y el almirante Berenguer al frente de la Marina, dio al traste con el proyecto e Isaac Peral decidió abandonar la Armada publicando un duro manifiesto en el que criticaba la comisión de Montojo y reivindicaba todos sus inventos. Peral rompía así con un cuarto de siglo de dedicación a la Marina, primero como capitán de navío en Cuba y Filipinas, luego, cuando una infección le incapacitó para navegar, como profesor de Física y Matemáticas en la Escuela Naval. Cuando Peral salió por la puerta de atrás de la Marina, un amigo suyo destrozó el «aparato de profundidades», otro de los inventos de Peral que daba estabilidad a la inmersión.
     Aunque nunca vio navegar oficialmente su submarino, Peral renunció a comercializar su invento en otros países. Su sentido patriótico y una larga estirpe militar en su familia impedían que pudiese protagonizar un acto tan turbio. Murió joven y menos rico de lo que pudo haber sido, a los cuarenta y cuatro años, de un tumor cerebral. 



Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1157  Nace el rey inglés Ricardo Corazón de León.
1504  Se presenta en Florencia la gran obra de Miguel Ángel, el David.
1620  Los tercios españoles, con Ambrosio Espínola al frente, derrotan a los electores del Palatinado en la batalla de Montaña Blanca.
1645  Fallece Francisco de Quevedo.
1925    Victoria de Alhucemas con ayuda francesa y la dirección de Primo de Rivera.

7 DE SEPTIEMBRE DE 1134

El curioso testamento de Alfonso Iel Batallador


El 7 de septiembre de 1134 moría Alfonso I el Batallador a causa de las heridas recibidas en combate. El gran caudillo aragonés había arrebatado Zaragoza a los almorávides y llegado con sus tropas a las puertas de Granada y Córdoba. Sitió Bayona y Valencia, entró a sangre y fuego en Galicia y combatió al clero castellano que le fue desleal. Después de tres décadas acero en mano, caía al fin herido tras un largo asalto a la fortaleza de Fraga, cuando armaba una flota fluvial para asediar el curso del Ebro. Su vida plena de batallas y victorias, devota de la cruz y la guerra, dejaba una última sorpresa en forma de extraño testamento que nadie supo ni quiso cumplir. El sobrio caballero cruzado dejó su reino en herencia a las órdenes militares del Santo Sepulcro, templarios y hospitalarios, que se batían en Tierra Santa contra el infiel.
     Los nobles aragoneses reunidos en Jaca decidieron obviar el insólito testamento de su Rey y coronar a Ramiro II, hermano de Alfonso, que había llevado una notable carrera eclesiástica. Ramiro no parecía un candidato estable y el rey castellano Alfonso VII aprovechó para entrar en Zaragoza y presentar sus credenciales al trono vacante de su padrastro. En respuesta, Ramiro abandonó los hábitos y casó con una dama francesa, Inés de Poitiers, con quien tuvo una hija, Petronila, que garantizaba la sucesión de la corona. Quiso entonces Alfonso VII pactar con su tío el matrimonio de la heredera con su hijo Sancho y unir de nuevo las coronas de Castilla y Aragón, pero el buen Rey tomaba ya sus propias decisiones. Como el poder pontificio exigía el cumplimiento del testamento de Alfonso, Ramiro dio un giro a su política de alianzas y prometió a su pequeña, de apenas dos años, con el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, caballero de la Orden del Temple. El joven conde cumplía el requisito exigido por su hermano al ser depositario de los derechos de la orden, pero además insuflaba sangre nueva al linaje aragonés. Salvado el reino de su hermano, Ramiro ingresó de nuevo en clausura. El fecundo enlace que había patrocinado sería protagonista de la expansión de Aragón por el Mediterráneo, y origen de reyes tan notables como Jaime el Conquistador. Es de señalar que el primer hijo de Ramón y Petronila renunció al nombre habitual de su linaje para llamarse sólo Alfonso, adoptando en adelante la nominación típica aragonesa. El condado catalán aportó savia nueva, pero no lo hacía en nombre de su reducida región, sino del poderoso reino de Aragón.

Otras efemérides de este día que deberías conocer:
1312  Fallece Fernando IV en Jaén. Le sustituirá Alfonso XI, pero la regencia la ejerce su abuela, María de Molina, hasta su mayoría de edad.
1548  Fallece Catalina Parr, reina consorte de Inglaterra.
1638  El marqués de Morata libera Fuenterrabía, anulando el intento francés de hacer la guerra en territorio español.
1741  Fallece Blas de Lezo, héroe español.
1812  Batalla de Borodino en la campaña de Rusia de las tropas napoleónicas.

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Pedro García Luaces

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